No solo Luis Miguel cayó rendido a los pies de Kenita Larraín. La ex modelo, símbolo de la farándula chilena, y protagonista de varios romances rimbombantes, volvió a sorprender contando detalles de un affaire con otra súper estrella mundial: Enrique Iglesias.

La biografía de Kenita, publicada hace unos meses, habló por primera vez del affaire de la chilena con el hijo de Julio Iglesias hace más de dos décadas. Y este viernes, en el programa Viva La Pipol, la ex modelo entregó más detalles de su romance con el español:

Julio César Rodríguez: “Levante la mano a la que invitó a salir Enrique Iglesias”

Kenita Larraín: “Porque salió en el libro. Lo que pasa es que, en ese momento, yo estaba en la universidad. Esto tiene que haber sido como el año 87”

Pamela Díaz: “¿En la Scratch de Viña o no?”

Larraín: “No, en el Cocodrilo. Imagínate. Pero, la primera vez que lo vi fue en… Lo que pasa es que él hizo un concierto en San Carlos de Apoquindo y yo en ese momento hacía muchas promociones. Hice una promoción de cerveza Cristal. Y de repente, todos en grupo, incluso con la producción, hicieron una fiesta en Oz, donde había un desfile de moda, la típica, la famosa Oz”

Díaz: “¿Y cómo? ¿Él te invitó? ¿Te vio y te invitó?”

Larraín: “No, no. Ahí nos conocimos y después nada, seguimos hablando un rato por teléfono. Después volvió en un momento a Viña y ahí nos encontramos en el Cocodrilo. Me acuerdo que fuimos a comer, pero cosas así. Pero muchos años atrás, muy chica”

Rodriguez: “¿Qué edad tenías ahí?”

Larraín: “Cerca de los veinti y algo. No, y voy a decir algo. En ese minuto, yo sabía que había un cantante que se llamaba Enrique, pero, por lo menos para mí, no era tan conocido. Estaba como recién empezando. Pero, ¿saben qué? Tan simpático y tan gracioso. Tiene un sentido del humor que como que cautivaba eso. Aparte que es fachoso, súper alto. Bueno, por algo tiene un papá tan rico también”

Rodríguez: “Pero, ¿cómo te abordó, Kenita? ¿Cómo sabes que es simpático y divertido? Porque en el libro sale que no salieron y aquí tú me estás diciendo…”

Larraín: “El libro no lo escribí yo, partamos por ahí. Pero muy simpático. Pude compartir con él en comidas. Una vez fuimos también…”

Rodríguez: “¡Ah! Salieron varios días”

Larraín: “Otra vez, a través de Carlos Lara, un amigo, fuimos a comer a las Urracas”

Rodríguez: “¿Salieron varios días entonces?”

Larraín: “Sí, porque quedamos en contacto, siempre hablamos por teléfono. Nos hicimos amigos. Y de verdad que es de una simpatía, que yo creo que no logra transmitir en el escenario”

Rodríguez: “¿Tenías Viper en esa época?”

Larraín: “Verdad, Viper. No, hablábamos por teléfono, pero en ese tiempo era a larga distancia. No es como ahora, que todo es gratis, es más fácil. Me llamaba él gracias a Dios.

“Nos conocimos en Santiago, en el recital que él hizo en San Carlos de Apoquindo. Y después en el Cocodrilo. Lo que pasa es que él volvió a Chile y, como nosotros siempre estuvimos hablando por teléfono, entonces, nos juntamos allá. Primero fuimos a comer en Viña y después nos juntamos allá.

“Cuando yo lo conocí, estaba recién con la canción Experiencia Religiosa. De hecho, voy a ser más sincera. He omitido. Voy a completar. Cuando nos conocimos, siempre estábamos en grupo, con más personas. Pero después, al otro día, él se iba a Argentina a cantar. Y en la mañana me llama por teléfono y me dice ‘¿quieres ir conmigo a Argentina?’.

“Y fue heavy, porque yo estaba así como ‘no, sí, no…’. Aparte, estaba de cumpleaños también. Y unas de las motivaciones, además de que lo encontré súper simpático y todo…”

Díaz: “Ya, te gustaba, obvio”

Larraín: “Pero es que no me gustaba de antes como artista. No es como el caso de Luis Miguel, que yo siempre lo admiré y siempre fue mi amor platónico. Esto fue totalmente diferente. Pero de verdad que me gustó mucho su personalidad.

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