Durante años el periódico de su Dirección me ha concedido espacios donde expresar mis opiniones con total libertad, aun cuando con cierta frecuencia haya estado en una postura diferente a la de algunos de sus colaboradores.
Aprecio la ecuanimidad y pluralidad de sus directivos y es por ello que me atrevo a plantearle algunas consideraciones respecto a la columna “La cruda realidad que se apresta a revelar Hacienda: Pensiones de las FFAA son, por lejos el principal gasto público”.
Mi experiencia profesional ha sido en la Armada de Chile y a ella me referiré, ya que es lo que conozco bien. Para no alargarme, expondré mis razones en forma breve y suscinta:

Dice que “mientras un suboficial percibe en promedio sobre los $700.000 mensuales, el promedio de los jubilados lo hace solo con $259.000”. Esta comparación es entre un grupo de profesionales de primer nivel, que como mínimo tiene 20 y como máximo 35 años de carrera y civiles jubilados de muy diverso nivel y ocupación. Si se quiere buscar un equivalente profesional en cuanto a tecnología, capacidad técnica, esfuerzo físico y riesgo, podría encontrarlo en Codelco u otra gran empresa del estado.

Destaca también la magnitud de la cifras y su peso en el Presupuesto nacional. No cabe duda que la no inclusión de las FFAA en el sistema de AFP fue decisión del Gobierno Militar -que no era neutral respecto a su propia gente- pero no debe haber sido una decisión tan absurda ya que ese sistema se ha mantenido hasta hoy, incluso bajo varios gobiernos de grupos políticos que no les profesan el mismo afecto.

Lo mismo vale para la Caja de Previsión de la Defensa Nacional (Capredena), repartición respecto de la cual yo también tengo reservas.
La columna en comento destaca también que “El Mostrador Mercados tuvo acceso a la plataforma de datos del Presupuesto y revelará como la tajada mas jugosa es la que se llevan las FFAA”.
En este aspecto, las FFAA son consultadas por las autoridades gubernamentales y políticas y, dentro de márgenes acotados, empujar por lo que les conviene. No parece un comportamiento inusual ni extraño.
Sin embargo es preciso recordar que este sistema de sueldos y previsión ha regido durante casi todo el siglo XX y el primer cuarto del siglo XXI, y que es parte de un conjunto que enlaza sueldos (muy bajos); previsión (prematura y decente), término de la carrera a discreción del empleador (casi sin expresión de causa); salud (cada vez mas multitudinaria y deficiente), servicio y compromiso (total, permanente y sin derecho a queja), incluyendo a la familia. Como muestra, durante mis años de oficial subalterno estuve aproximadamente 120 días al año ausente de mi casa, incluyendo el nacimiento de dos de mis cuatro hijos.

No quiero extenderme mas, solo recordarle que entre 1975 / 76, años de crisis con Perú, hasta 1977/82 de crisis con Argentina, la dotación de las FFAA aumentó sustancialmente. Muchos de los reclutados en esas emergencias fueron separados del servicio en forma muy injusta y mal agradecida, otros fueron retenidos por lapsos diferentes. Un número significativo de ellos son los pensionados que causan escándalo actualmente.

Termino señalándole que estoy seguro que el sistema de carrera y pensiones de las FFAA puede y debe ser mejorado sustancialmente para adecuarlo a las características económicas, sociales y tecnológicas del siglo XXI. No es justo que este tema sea planteado como otro caso de abuso y privilegio de las FFAA.
Es el resultado de un sistema cuya vigencia se ha prolongado en exceso, responsabilidad que cae sobre muchos gobiernos -presidentes y ministros de defensa-, técnicamente mal preparados e incompetentes y muchos de ellos mas preocupados de sus carreras políticas que del manejo eficiente de su sector, aun teniendo amplias atribuciones legales y administrativas para ello.
Me parece que más que denuncias, las FFAA de Chile requieren atención, compromiso, exigencia, liderazgos efectivos, responsabilidad y valoración de los gobiernos.
Para tener un buen vasallo, se requiere un buen señor.

Atentamente

Carta al sitio El Mostrador de Fernando Thauby García
CN (IM) Ret.