En la investigación por la desaparición de Fernanda Maciel, se barajaban diversas teorías, una de ellas es que se encontraba sepultada en una bodega de un vecino, y esta fue la que  terminó por ser cierta: la joven de 21 años fue encontrada enterrada al interior de la bodega, siendo su vecino Felipe Rojas el principal sospechoso de cometer el crimen.

La mujer, embarazada de siete meses cuando desapareció, fue captada por una cámara de seguridad llegando hasta el lugar donde fue hallada sin vida, una bodega donde se encontraba Rojas y que quedaba muy cerca de la casa de la víctima.

Si bien el registro audiovisual no muestra el momento en que Fernanda entró a las dependencias, sí se aprecia a unos perros que salen en el momento en que su vecino le abrió la reja.

Esto motivó al menos seis excavaciones en la bodega para encontrar el cuerpo de la joven, pericias que tuvieron resultados negativos hasta la tarde del 24 de junio, donde tras 16 meses de trabajo se logró dar con las osamentas de la joven.

Fernanda desapareció el 10 de febrero de 2018, fecha en que se le perdió el rastro cuando se dirigía a esta bodega ubicada en las cercanías de su vivienda. En ese entonces, tenía 7 meses de embarazo.

Rojas fue interrogado varias veces para ver si estaba implicado en la desaparición de la mujer embarazada, diligencias en las que presentó contradicciones en sus testimonios, por lo que nunca dejó de ser sospechoso. Aunque, siempre negó haber participado en lo que le ocurrió a Fernanda.

Pero, su situación cambió tras el hallazgo del cuerpo. Rojas fue detenido por personal del SEBV de Carabineros y será formalizado por homicidio e inhumación ilegal, pasando este martes a control de detención.

La fiscal Metropolitana Centro Norte, Macarena Cañas, confirmó que “la Fiscalía tiene certeza de que es el cuerpo de Fernanda Maciel porque ella presentaba tatuajes que han sido reconocidos por su familia en su cuerpo”, así como las ropas y especies que portaba. Además, especificó que “el bebé (en gestación) se encontraba aún en el cuerpo de Fernanda”.

Asimismo explicaron que el cuerpo estaba en una bodega con escombros de gran dimensión, en posición fetal y cubierto de cal, que evita los olores que detectarían los perros, y se encontraba además debajo de una losa de cemento. Todo esto “impidió e imposibilitó que pudiera ser descubierta” en los anteriores operativos, indicó la fiscal, asegurando que existen pruebas que comprueban que el detenido fue quien ingresó estos elementos al lugar.

Tras su captura, el sospechoso se acogió a su derecho a guardar silencio.

/carolina braun