Desde Rancagua, escoltado por personal de la PDI y en el auto de su hijo llegará hasta la Corte Suprema el empresario Carlos Cardoen para declarar ante la ministra Andrea Muñoz (quien reemplaza al juez Carlos Aránguiz) por un caso que lo persigue por casi 30 años: la exportación de circonio para elaborar bombas de racimo, las que fueron vendidas a Irak durante la guerra de ese país con Irán.

Para las 14.00 está fijada la diligencia, en que Cardoen declarará en calidad de inculpado. Son ocho cargos que se levantarán contra el empresario y que se encuentran en el pedido de extradición realizado por Estados Unidos. En total, suman 35 años de presidio y las multas pueden alcanzar los US$ 600 mil.

Para cada uno de los hechos que se le imputen, sin embargo, Cardoen ya tiene afinada una estrategia de defensa con sus abogados, la que expondrá ante la Corte Suprema.

Según explicó la abogada del empresario, Joanna Heskia, “él (Cardoen) va a reafirmar todo lo que ha venido diciendo: él no cometió ningún delito, todas las operaciones que él hizo fueron siempre conocidas por Estados Unidos”. La penalista agregó que sus negocios fueron aprobados por el país norteamericano. Por lo tanto, “demostrará con la documentación y la prueba que tenemos, que es inocente y que nunca se cometió delito alguno. Él estaba haciendo negocios perfectamente conocidos por EE.UU.”.

La declaración de Cardoen se enmarca en la petición de extradición que hizo Estados Unidos del empresario, la cual se formalizó el 13 de junio en Cancillería.

Entre las imputaciones de EE.UU. para justificar la extradición se señala que se le acusa de “solicitar o hacer que se solicitaran licencias de exportación para compactos de circonio que indicaban que el material sería utilizado como ‘agente incendiario en gel explosivo para la industria minera’, cuando sabía en ese momento que el material iba a ser usado en pruebas de bombas en Chile”.
Además, la estrategia de defensa de Cardoen no solo abordará lo que tenga que ver con el fondo de los delitos imputados, sino que también con algunas cosas de procedimiento penal.

La defensa del empresario también apunta a la eventual prescripción de los delitos, ocurridos supuestamente entre 1982 y 1989.

Esta no será la primera vez que Cardoen acuda hasta tribunales, pues en marzo de este año declaró ante el ministro Aránguiz por las medidas cautelares a las que tendría que acogerse, antes de tramitar la extradición.

Su abogada sostuvo que lo de mañana es una diligencia que se estima “indispensable” para el antiguo procedimiento, que es la declaración indagatoria y que dice relación con que el imputado tiene obligación de responder acerca de los cargos.

La jornada

Cuando Cardoen llegue hasta el Palacio de Tribunales deberá notificarse en la secretaría de la Corte Suprema sobre el proceso de extradición y luego se dirigirá hasta la Cuarta Sala, para brindar declaración indagatoria ante la ministra Muñoz.

Actualmente, Cardoen está con reclusión domiciliaria total y será trasladado desde la Región de O’Higgins por efectivos de la PDI, quienes ingresarán y saldrán por sectores interiores de tribunales en coordinación con Gendarmería.

En tanto, ayer su defensa pidió a la Corte Suprema que el empresario pueda quedarse en Santiago hasta el miércoles de esta semana, para los efectos de aprovechar de hacerse sus exámenes médicos, los que no ha podido realizarse desde que se encuentra recluido por esta causa.

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