En el Arena do Gremio se dio comienzo a los cuartos de final de la Copa América con un duelo muy cerrado entre Brasil y Paraguay. Existía el antecedente de las dos eliminaciones anteriores que se dieron en la Copa de 2011 y luego en la de 2015, donde Brasil no pudo superar a Paraguay desde el punto del penal.

Este partido tenia esas características, con un equipo de Brasil que no especuló y salio con todo a atacar al elenco de Eduardo Berizzo, pero se encontró con un murallón guaraní y la impericia constante de sus delanteros.

Brasil tuvo muchas ocasiones para abrir la cuenta y mereció llevarse largamente el triunfo en los 90 minutos, pero la actuación soberbia de Roberto Fernández impidió que el Scratch celebrara antes de tiempo.

Paraguay apostó a replegarse siendo un equipo muy corto que se paró durante gran parte del encuentro en 30 metros, desde su área hasta la mitad de la cancha.

Los guaraníes le cedieron el terreno a Brasil que se adueño de las acciones, y aunque la facilidad para generarse aproximaciones generó esperanza en los hinchas locales, ni Everton, ni Coutinho pudieron quebrar la defensa.

A los 58′ minutos Paraguay se quedo con un jugador menos por una imprudente falta de Fabián Balbuena, sin embargo antes y después de la expulsión el equipo del “Toto” mantuvo su libreto y fueron los de Tite quienes no supieron aprovechar ese hombre de más para producir la superioridad numérica.

Los visitantes aguantaron y llegaron a los penales, pero esta vez la suerte no los acompañaria.

El defensa central Gustavo Gómez desperdició el primer penal de la serie y pareció que ese momento en sí ya era lapidario, despues Roberto Firmino falló su tiro y le dio esperanzas a los guaraníes, pero Derlis González que ya había desperdiciado un lanzamiento frente a Argentina volvió a fallar dejando la mesa servida para que Gabriel Jesús anotara el tanto decisivo.

Ahora la Canarinha debe esperar el resultado de Venezuela-Argentina para conocer a su rival en las semifinales de un torneo que cuando ha organizado siempre en condición de local, nunca ha perdido el campeonato.

Por: Felipe Álvarez Oñat