Con el objetivo de controlar la frontera de Chile en terreno, el subsecretario del Interior, Rodrigo Ubilla, se trasladó hoy a primera hora en la mañana hasta a Arica.

El subsecretario al arribar visitará los pasos fronterizos habilitados y no habilitados, entre ellos, Chacalluta. En este lugar, precisamente, es donde se produjo por varios días un atochamiento migratorio de venezolanos que buscaban ingresar al país.

Ubilla, además, encabezará -al mediodía- una fiscalización de la PDI a ciudadanos extranjeros en la Plaza Arauco.

Así, el viaje del subsecretario del Interior -quien ha estado a cargo del tema migratorio en el gobierno- se produce también luego de que el lunes, el ministro del Interior, Andrés Chadwick, revelara que, según sus proyecciones, unos 300 mil venezolanos podrían buscar establecerse en Chile.

Ese mismo día, Ubilla indicó que “las cifras son alarmantes (…), son más de siete millones de venezolanos, es una gran cantidad de personas que está dispuesta a salir de su país y eso está teniendo una repercusión directa en los países de la región”. Y, advirtió, que “difícil que un país con las características del nuestro asuma en tan corto tiempo una gran cantidad de población”.

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