Esta mañana fue encontrado sin vida en su domicilio el juez Marcelo Albornoz, magistrado de la Corte de Rancagua que ayer había sido suspendido por cuatro meses, luego de que el Máximo Tribunal aprobara la apertura de un cuaderno de remoción en su contra, y de Marcelo Vásquez y Emilio Elgueta.

Esto se dio luego de que la Suprema acogiera la solicitud de la ministra Rosa María Maggi, quien elaboró un informe por las presuntas irregularidades que se cometieron en el tribunal de alzada de O’Higgins, que incluían tráfico de influencia por parte de los tres jueces.

En el documento se señala que Albornoz mantuvo una conversación telefónica con el doctor Luis Arenas, en momentos de que el último se encontrara incumpliendo la cautelar de prisión preventiva, tras ser formalizado por los delitos de narcotráfico y lavado de activos.

En esa llamada, el magistrado “junto con comentarle la posibilidad de ser designado en una nueva suplencia en la Corte por el mes de febrero de 2017, le recuerda un favor que le había pedido antes, relacionado con la entrega de un millón y medio de pesos que necesitaba a la mañana siguiente”.

En abril pasado, el fiscal Sergio Moya -que en ese momento estaba a cargo de las indagatorias en contra de los magistrados- dio una entrevista a La Tercera en la que señaló que la investigación pesaba solo contra Elgueta y Vásquez: “El ministro Marcelo Albornoz, por ahora, no aparece como sospechoso, lo que no obsta que si en el futuro tenemos antecedentes, sí lo sea”, dijo.

Tras haber sido encontrado sin vida, la Brigada de Homicidios de la PDI y la Fiscalía de Rancagua llegaron hasta el domicilio para realizar diligencia.

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