La joven  que había subastado su virginidad confirmó que cerró la trasacción por una cifra millonaria con un empresario japonés que presentó sus estudios médicos para demostrar que no tiene ninguna enfermedad y ella certificó su “inocencia”.

El hotel donde se llevará a cabo el encuentro ya fue reservado para Aleexandra Khefren y el comprador que pagó 2 millones y medio de dólares. La empresa intermediaria se quedará con el 20 por ciento del total.

La adolescente de 18 años había rematado su virginidad al mejor postor luego de haber visto la película “Propuesta indecente” y aseguró que su venta podía ayudar a su familia de pocos recursos y, además, podría pagarse sus estudios.

“Prefiero vender mi virginidad por esa cantidad de dinero que entregársela a un futuro amigo que después de acostarse conmigo me deje plantada. No hay que ser hipócritas. ¿Cuántas chicas volverían atrás en el tiempo para hacer lo mismo si tuvieran la oportunidad?”, concluyó Aleexandra.

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