Un nuevo quiebre en su interna sufrió este sábado el Partido Socialista (PS) durante la realización de su comité central.

Esto porque la disidencia del partido, liderada por Maya Fernández, se retiró sin aviso de la reunión que se efectuaba, luego que se le negara su propuesta de establecer una mesa de consenso tras las controvertidas elecciones efectuadas en mayo.

Este rechazo corrió por cuenta de la lista de Álvaro Elizalde, quien derrotó a Fernández en las votaciones, quienes aseguraron que habían ganado las elecciones y eso se debía respetar.

Finalmente, este polémico comité central reeligió a Elizalde como presidente del PS por 78 sufragios a favor, de un total de 103 votantes.

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