Jair Bolsonaro estuvo en el medio de la fiesta de la selección de Tite. El presidente de Brasil llegó temprano a un Maracaná en el que recibió algunos aplausos y otros tantos silbidos. Y se terminó yendo con una gran sonrisa, luego de festejar con los jugadores en el medio del campo.

Sí, Bolsonaro bajó al césped para la entrega de medallas. Saludó a uno por uno de los jugadores de Tite. Tuvo un revés cuando Marquinhos se negó a darle la mano. Luego, el presidente se metió en la foto final con los campeones levantando la Copa América.

Durante los 90, desde uno de los palcos del Maracaná, se lo pudo ver haciendo la ola al compás de los hinchas de la Verdeamarela. Y en un momento perdió el equilibrio. Fue en el gol de Everton, cuando se terminó tropezando hacia atrás.

Bolsonaro vio el partido al lado del presidente de la Conmebol, Alejandro Domínguez, quien en el momento del 1-0 le palmeó la espalda.

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