Jugadas como la del penal que el árbitro chileno Roberto Tobar sancionó a favor de Perú son las que generan debate en el mundo futbolero. Si bien el reglamento es claro muchas veces depende de la interpretación de quien lo aplique. En este caso no quedan dudas de que la mano de Thiago Silva existió, el tema es determinar si Tobar acertó o no al sancionar el penal apoyándose en el reglamento.

La regla 12 detalla que hay ciertos casos en los que tocar la pelota con la mano no se considerará infracción. Y una de esas excepciones podría aplicarse en esta jugada que tuvo a Thiago Silva como protagonista. Es por ese motivo que Tobar se acercó a los monitores a revisarla. ¿Qué dice el inciso que llevó al chileno al VAR? Que no hay infracción “si el jugador cae y la mano o el brazo quedan entre el cuerpo y el punto de apoyo en el suelo, pero no alejadas del cuerpo hacia un lado o en vertical”.

Thiago Silva va al piso y toca la pelota con la mano que usa de apoyo. ¿Era penal?

Thiago Silva va al piso y toca la pelota con la mano que usa de apoyo. ¿Era penal?

Si bien la mano con la que Thiago Silva toca la pelota es la que usa de apoyo, el movimiento del brazo, alejado del cuerpo, hizo que Tobar entendiera que sí había infracción y que debía cobrar el penal. Así lo hizo y Paolo Guerrero, después de que el juez volviera de revisar los monitores, lo cambió por el empate transitorio.

Roja, furia y polémicos gestos de Jesus

Pintaba para ser la figura de la gran final y terminó siendo villano.Gabriel Jesus arrancó con todo, dio una asistencia, metió un gol, pero en el segundo tiempo vio la roja y protagonizó un verdadero show al momento de tener que dejar la cancha: protestas, polémicos gestos, patadas, empujón al VAR y llanto en el túnel.

Tobar le muestra la roja a Gabriel Jesus. (Photo by Carl DE SOUZA / AFP)

Tobar le muestra la roja a Gabriel Jesus. (Photo by Carl DE SOUZA / AFP)

A los 15′ del primer tiempo, tras una enorme jugada recostado por la derecha, mandó un exquisito centro al área y Everton apareció por detrás de todos para abrir el marcador. Luego del empate de penal de Paolo Guerrero, el 9 recibió un pase de Arthur y puso el 2-1 sobre el final del primer tiempo.

Gabriel Jesus se fue expulsado y descargó su furia. (AP Photo/Natacha Pisarenko)

Gabriel Jesus se fue expulsado y descargó su furia. (AP Photo/Natacha Pisarenko)

En la segunda mitad, cuando pintaba para ser el jugador destacado de la definición de la Copa América, vio la segunda amarilla por un peligroso choque con un defensor de Perú (la primera fue a los 30′) y estalló de furia. Además de protestarle a Tobar, se fue haciendo el gesto típico de robo. Sí, más allá de todo lo que pasó en esta Copa América y de las bombas de Messi, el punta del City se sintió robado…

La frutilla del postre: el penal a favor de Brasil

La jugada que definió esta Copa América es un símbolo de lo que fue el torneo: no hubo infracción a Everton en el penal que cobró el juez Tobar y que Richarlison transformó en el 3-1 final.

Se terminaba el partido. Brasil, con diez jugadores por la expulsión de Jesús (error arbitral), aguantaba y le bajaba el ritmo al encuentro para defender el 2 a 1 ante Perú. En una jugada de ataque individual de Everton, el delantero ingresó al área y recibió un topetazo de Zambrano mientras Gallese se hacía con la pelota. Fue hombro contra hombro, una situación lícita. Sin embargo, para el juez chileno Roberto Tobar, la acción fue infracción y marcó penal. Ni el pedido del VAR para que revisara la jugada sirvió para que Tobar cambiara de opinión. Observó la repetición por TV y así y todo mantuvo su postura. Richarlison convirtió el penal y Brasil venció a Perú por 3 a 1.

Fue la frutilla del postre de un certamen dominado por los errores arbitrales y la polémica utilización del VAR.

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