El envejecimiento de las personas, es algo tan lógico y normal, y es algo inherente al ser humano, como también a los animales y a las plantas, desde que el mundo existe. Una de las preocupaciones importante de nuestra vida, tanto de ayer, hoy y mañana en el ámbito previsional, y que por tanto tiempo se viene analizando y discutiendo sin ninguna solución real, ya que no es algo fácil por su complejidad y algunos se niegan a analizar, son las paupérrimas pensiones de nuestro país.

Todos sabemos que, en todos los países existen diferentes clases sociales, y nuestro país no está ajeno a ello y a pesar que las personas más vulnerables reciben algunos subsidios del estado, los más pudientes no lo necesitan, sin embargo, la llamada “clase media” generalmente no recibe aportes ni ayudas estatales, porque no califican dentro de los más pobres, ni tampoco entre los más ricos. Por lo mismo, son los más “perjudicados” ya que tienen que afrontar los gastos de estudios de los hijos, dividendos, salud familiar, arriendos, servicios básicos, transporte, etc.

Quienes cotizan en el sistema actual, en general son trabajadores de clase media, pero también hay que señalar, que, si no existiera esta forma ahorro obligatorio de ir guardando dinero en esa alcancía para la vejez, lo más probable es que las pensiones serían aún más miserables de lo que son actualmente.

Dicho lo anterior, por un tema netamente ideológico, algunos partidos políticos niegan a apoyar a los más vulnerables y a la clase media, y en definitiva a los pensionados pobres, que son la mayoría en nuestro país, confunden con creer que están “castigando” al gobierno de turno y lo que están haciendo es condenar a los pensionados a un camino de pobreza, por lo mismo, no pueden equivocar su mirada política, porque la mezquindad tiene su costo y cae por su propio peso.

La problemática al tema de pensiones, no es algo que tendrá solución ni en el breve o largo plazo. Ningún país ha podido dar respuesta a cómo abordar el tema de que las personas han aumentado las expectativas de vidas y éstas no han ido acompañadas con los tiempos modernos, y por lo mismo, no existen políticas públicas que permitan, que esta sobrevida también se traduzca en mejores condiciones de trabajo, con los cambios culturales que se requieren, y no se ha hecho ese ajuste necesario para mejorar la brusca caída económica que significa el cambio de vida de los activos a ser pasivos y vivir de la pensión.

Las entidades relacionadas previsionalmente, a veces sugieren postergar la decisión de pensionarse y que aumente la edad establecida de retiro, sin embargo, antes de aquello, primero hay que preocuparse de asegurar empleos para los adultos mayores, con sueldos dignos y recién entonces analizar el proceso de cambio o igualar la edad de la pensión, de lo contrario sólo se traduciría en aumentar las arcas de unos a costa de la pobreza de otros.

 

Margot Guerrero Bruner

Asesora Previsional

Corredor de Seguros

www.margotpensiones.com

 

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