De los 48 diputados oficialistas que apoyaran la moción de Pamela Jiles (PH) para el segundo retiro de un porcentaje de los fondos de pensiones, dos llamaron la atención: Diego Schalper (RN) y Juan Antonio Coloma (UDI). Ambos, en el primer 10%, se mostraron firmes en contra de la iniciativa, son catalogados como referente para un grupo importante de su sector. De hecho, “le rompieron el corazón” a muchos de sus electores y personas que los apoyaron debido a sus declaraciones y conversaciones privadas que habían sostenido.

En conversación con El Líbero, el diputado Diego Schalper (RN), cuenta sus motivos y señala: “La defensa de las convicciones no se agota en repetirlas y defenderlas, cosa que he hecho, hago y seguiré haciendo. He dado muestras reiteradas de no tener miedo”. Y subraya: “Lo que falta es hacer política. Y eso tiene que partir desde la cabeza”.

Sostiene que la excesiva atención a las redes sociales es parte del problema. Detalla que los días previos al plebiscito, él y su familia fueron víctimas del amedrentamiento. “Recibí durante dos días llamadas de ataques y amenazas cada 10 minutos, que partieron a las 2 de la mañana”, narra.

-Diputado, ¿cuáles fueron las razones de fondo por las cuáles finalmente usted decidió apoyar el segundo retiro del 10%?

-La tarea de un parlamentario no es solamente plantear una posición. Mi trabajo es solucionar los problemas de las personas y hacer que las malas propuestas no prosperen. Es innegable que las familias chilenas siguen sufriendo por la pandemia y el empleo aún no se recupera a los niveles previos a marzo. Además, las deudas son una carga muy pesada de sobrellevar. Frente a este problema debemos dar alguna alternativa y no quedarnos solamente en la inercia. Por eso, generamos reuniones con todas las sensibilidades de la bancada y Ministros del Gobierno de manera de diseñar una estrategia que nos permitiera enfrentar un escenario donde a priori, el proyecto se aprobaría sin sobresaltos.

Debido a que no se presentaron más alternativas por parte del Gobierno, llegamos al acuerdo de votar favorablemente la idea de legislar para luego plantear desde la bancada una indicación sustitutiva, que reemplazaría la propuesta de la diputada Jiles y que acotara considerablemente el proyecto. Lamentablemente, no hubo la voluntad suficiente para perseverar en eso ni contamos con el apoyo del Gobierno, y quedamos a medio camino. Creo que quedó de manifiesto el problema de conducción y de cohesión en el que estamos inmersos.

/Entrevista de Sofía del Río para El Líbero

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