Luego de dos semanas de vacaciones de invierno anticipadas, los alumnos del Instituto Nacional retornaron ayer a clases, jornada en la que también regresaron las bombas molotovs a funcionarios de Carabineros, además hubo agresiones de parte de apoderados a diputados de Chile Vamos que realizaron una visita al recinto.

Al respecto habló esta mañana el alcalde de Santiago, Felipe Alessandri, quien afirmó a Radio Imagina que si bien existieron hechos de violencia, éstos “fueron bastante aislados y opacados por la propia comunidad escolar y eso hay que rescatarlo”.

“Hubo un par de bombas molotovs, que yo no las quiero normalizar para nada, son muy graves. Y hubo agresión a parlamentarios, que eso sí es muy grave”, aseguró, agregando que quienes atacaron a los diputados fueron “agitadores, no necesariamente apoderados”.

“Eso es importante aclarar”, continuó: “Son agitadores adultos que deambulan entre los distintos colegios agitando a los alumnos. Los vimos la semana pasada en el Liceo 1, cuando el Instituto Nacional estaba de vacaciones”.

“Se están turnando entre los distintos establecimientos intentando que los alumnos se tomen los colegios. Ellos quieren desestabilizar la educación pública y los parlamentarios ayer lo vivieron en carne propia”, recalcó Alessandri.

Por ello, el alcalde aseguró lamentar lo ocurrido y agradeció a los diputados “que hayan ido a ver los esfuerzos que estamos haciendo como recuperar los baños por segunda vez, y que ya ayer aparecieron rayados en la tarde. Repusimos todos los vidrios. Algunos alegan que es poco lo que habíamos hechos, claro, si estuvimos dos semanas”.

“En mi administración se han gastado cerca de $300 millones en la recuperación del instituto de distinta infraestructura, que sabemos que está muy deteriorada”, dijo, añadiendo que “esperamos que esta jornada sea en calma, porque los apoderados, los alumnos, se han dado cuenta que lo que está en juego es muy importante: la continuidad del Instituto Nacional tal cual lo conocemos hoy”.

Posible cierre

En esa línea, y tras apuntar que “creemos que el Instituto Nacional no se va a acabar”, Alessandri expuso que “si esta violencia escala, sigue teniendo que estar sobre la mesa la posibilidad de cerrar y refundarlo”.

“Si continúa creciendo la violencia, nosotros tenemos que poner esto arriba de la mesa. Claramente yo no quiero cerrar el Instituto”, insistió el jefe comunal. Pero para eso, agregó, “la comunidad escolar tienen que comprometerse (…). Frente a una situación extrema tenemos que poner arriba de la mesa medidas extremas como el eventual cierre del colegio”.

“Tengo que velar por la seguridad de 4 mil alumnos. Cuando un apoderado me deja a un niño dentro del colegio, él está seguro que dentro de ese establecimiento va a estar bien, y frente a los hechos que vimos en mayo, junio y a comienzos de julio, efectivamente esa situación hoy día yo no la puedo garantizar”, concluyó.

/psg