“El reajuste de precios será trianual y se determinará mediante un polinomio que establecerá un tope máximo y que reconocerá incentivos para controlar los gastos y costos” ; “Crear un Fondo Mancomunado Universal de Salud, donde los cotizantes de los sistemas de salud público y privado concurren con al menos el 10% de sus cotizaciones obligatorias de salud al financiamiento de prestaciones universales”.

Estas son dos de las 18 propuestas enviadas anoche por los miembros de la oposición que integran la comisión de Salud del Senado, al ministro Jaime Mañalich, para que las incorpore en su nuevo proyecto de reforma a las Isapres.

Tal como fue acordado la semana pasada, los senadores Guido Girardi (PPD), Carolina Goic (DC) y Rabindranath Quinteros (PS) enviaron un documento con los puntos mínimos que ellos estiman deben estar en la reforma, para su pronto despacho.

Cabe recordar que Mañalich retiró la semana la reforma enviada en abril de este año por el Presidente Sebastián Piñera y el ex ministro Emilio Santelices, la cual no alcanzó a ser tramitada.

El titular de Salud sugirió el martes pasado volver a tramitar la reforma presentada por él en 2011 y que quedó congelada en 2013 y agregarle las sugerencias de los senadores de oposición para mejorarla y agilizar su despacho.

El ministro está citado hoy al Congreso para discutir estas 18 indicaciones, entre las que se cuenta, que el sistema privado de salud podrá ingresar cualquier persona, sin que se admita ninguna forma de discriminación, para “terminar con las situaciones que afectan a los cotizantes cautivos y/o personas con enfermedades prexistentes”.

Aspectos mínimos a considerar para una reforma al Sistema Privado de Salud.

  1. Chile requiere una mejor salud, que no solo se limite a curar o rehabilitar los problemas que aquejan a las personas, sino que además considere la promoción y prevención de la salud; privilegie el rol de la atención primaria como eje y puerta de entrada del sistema; otorgue más, nuevas y mejores prestaciones, con efectivas coberturas financieras; y facilite el acceso oportuno a los establecimientos y profesionales.

Para ello es necesario fortalecer la salud como un derecho en la Constitución Política, no solo como libertad de elección del sistema de salud – libertad que, por cierto, en los hechos está restringida solo a las personas sanas de altos ingresos – sino como un real acceso a un derecho a la salud de calidad y oportuna, en donde no existan abusos, discriminaciones, listas de espero o malos tratos. Con ese fin, es indispensable avanzar hacia un sistema más solidario, donde los sanos financien a los enfermos, los de mayores ingresos a los de menores recursos; y los jóvenes a los adultos mayores.

De esta manera, se plantean las siguientes condiciones mínimas, que permitan superar las actuales brechas del sector privado, como asimismo, mejorar el funcionamiento del Fonasa.

  1. Condiciones mínimas para una reforma al sistema privado de salud.
  1. Al sistema privado de salud podrá ingresar cualquier persona, sin que se admita ninguna forma de discriminación, lo que implica eliminar la declaración de salud y/o sistema similar o alternativo, y de esta manera, terminar con las situaciones que afectan a los cotizantes cautivos y/o personas con enfermedades prexistentes.
  1. La isapre solo podrá comercializar un plan de salud, que tendrá un precio único, sin considerar la edad, sexo, condición de salud u otra variable, salvo la red de prestadores (máximo 3).
  1. El reajuste de precios será trianual, y se determinará mediante un polinomio que establecerá un tope máximo y que reconocerá incentivos para controlar los gastos y costos.
  1. Crear un Fondo de Compensación de Riesgos Intersistema, que compense al sistema de salud que tenga la cartera de mayor riesgo.
  1. Crear un Fondo Mancomunado Universal de Salud, donde los cotizantes de los sistemas de salud público y privado concurren con al menos el 10% de sus cotizaciones obligatorias de salud al financiamiento de prestaciones universales (por ejemplo, Ley de Cáncer y sistema de donación de órganos).
  1. Las prestaciones deben ser comunes para ambos sistemas, partiendo de las que se otorgan hoy, las que aumentarán progresiva e integralmente incluyendo medicamentos.
  1. Las prestaciones deberán otorgarse como soluciones de salud.
  1. Las isapres no podrán vender beneficios complementarios o suplementarios.
  1. Los prestadores no podrán vender seguros complementarios o suplementarios de salud: su único giro será la prestación de acciones de salud. Estos seguros solo podrán ser comercializados por compañías de seguros de salud y a personas que cuenten con un plan de salud vigente. Dichos contratos serán regulados de manera conjunta entre la Comisión de Mercado Financiero y la Superintendencia de Salud.
  1. Las coberturas financieras deben ser uniformes, y corresponder al menos al 80%, sin perjuicio de determinadas y especificas coberturas especiales.
  1. No será necesario que una prestación se encuentre arancelada en FONASA para que esta sea objeto de cobertura financiera.
  1. Se debe contemplar un sistema de stop losses, que abarque todas las prestaciones de salud.
  1. La cobertura financiera podrá ser utilizado en cualquier establecimiento de salud que cumpla con los requisitos para otorgar la prestación, en la medida que exista indisponibilidad para el otorgamiento de la prestación de salud.
  1. Se creará una nueva institucionalidad que elimine la actual atribución de las isapres de rechazar los pagos de las licencias médicas de manera autónoma.
  1. La red de prestadores deberá contemplar un sistema de atención primaria, en el cual se otorguen acciones de promoción y prevención de salud.
  1. Los prestadores privados que formen parte de la red deberán respetar sistemas de pago de riesgo compartido, no pudiendo cobrar prestaciones de salud más allá de las incluidas ni al paciente ni al seguro.
  1. Aumentar las facultades de fiscalización de la Superintendencia de Salud, tanto con isapres como con prestadores, de tal manera que pueda fiscalizar y sancionar todos los actos o contratos que afectan la eficiencia del sistema, en especial, en lo que se refiere a las vinculaciones entre ambos actores.
  1. Subir la exigencias de la garantía e indicadores legales de las isapres.
  • Consideraciones preliminares respecto del FONASA.
  1. Fortalecimiento institucional (directivo, funcionario, administrativo, técnico, presupuestario, etc.) Procedimiento de toma de decisiones más participativo y transparente.
  1. El Arancel de Prestaciones debe diseñarse en un procedimiento público, periódico, transparente y participativo para su revisión y actualización permanente.
  1. Flexibilidades de compra de servicios asistenciales de salud, tanto respecto del sector público como del sector privado, sea en MAI o MLE (licitaciones, compras plurianuales, compra eficiente a prestadores públicos, capacidad de controlar y sancionar a prestadores, facultad de requerir información y negociar tratos para mejorar productividad y calidad, “premiar” medicina preventiva en APS, etc.)
  1. Articular a los prestadores MLE bajo lógica de Red.
  1. Prohibición paulatina a Hospitales Públicos de comprar prestaciones de salud, salvo la existencia de convenios marco aprobados por Fonasa.

Santiago, 8 de julio de 2019.

 

“Plan con precio único… y más fiscalización”

El grupo de senadores de oposición propone que las isapres solo podrán comercializar un plan de salud a un precio único, sin considerar la edad, sexo, condición de salud u otra variable, salvo la red de prestadores que por límite debiesen ser máximo tres.

Otro punto importante, según los parlamentarios, es garantizar una buena prestación, motivo por el cual se debe aumentar las facultades de la fiscalización de la Superintendencia de Salud sobre las Isapres y los centros médicos para que pueda fiscalizar y sancionar las acciones que perjudiquen al sistema.

Por otra parte, según el informe, los prestadores no podrán vender seguros complementarios o suplementarios de salud: “Su único giro será la prestación de acciones de salud. Estos seguros solo podrán ser comercializados por compañías de seguros de salud y a personas que cuenten con un plan de salud vigente”.

Con respecto al documento, Rabindranath Quinteros, presidente de la Comisión de Salud del Senado, dijo a La Tercera PM que “nosotros dejamos atrás todo y no consideramos las reformas anteriores… No son indicaciones, sino que, conceptos que queremos que estén en la ley. Es bastante extensa y también se refiere a lo que tiene que tener Fonasa”.

Agregó que también es necesario modernizar el sistema de Fonasa, “transformándolo en una institución más eficiente, que otorgue una mayor y mejor cobertura a los problemas de salud que afectan a los chilenos”.

“Para avanzar a un sistema más solidario, se establecerá un Fondo de Compensación de Riesgos Intersistemas, que compense a las personas más vulnerables, y un Fondo Mancomunado de Salud, que financie problemas de salud universales y relevantes”, agregó el senador socialista.

-¿Cree que esta propuesta será acogida por el ministro?

-Eso esperamos y ojalá sirva de base para un acuerdo. Aquí no hay una lucha ideológica, lo que hay es nuestro deseo de terminar con los abusos y que la gente se vea realmente beneficiada en el sistema de salud público y privado. El gobierno ha retirado sus indicaciones al proyecto de reforma de Isapres, en la perspectiva de construir un acuerdo basado en el fin de toda forma de discriminación y de las modificaciones unilaterales a los contratos que realizan las Isapres y que se sustenta, asimismo, en el fortalecimiento de la salud pública”.

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