El presidente estadounidense, Donald Trump, advirtió este miércoles que pronto las sanciones contra Irán se incrementarán “sustancialmente”, en un momento de agudización de las tensiones por el programa nuclear de Teherán.

Trump dijo que Irán está enriqueciendo uranio a niveles que están prohibidos por el acuerdo internacional labrado por el gobierno de su predecesor Barack Obama -al cual criticó- señalando además que este pacto “iba a expirar en pocos años”. “Las sanciones se incrementarán pronto, sustancialmente”, anunció en Twitter.

Estados Unidos acusa a Irán de “chantajear” a la comunidad internacional al amenazar con seguir aumentando su actividad nuclear si no se le compensa por las sanciones de Washington, al tiempo que el país de oriente medio ha aumentado la pureza del uranio que se le permite en el acuerdo de 2015.

“Irán no tiene una razón creíble para ampliar su programa nuclear y no hay otra forma de interpretar esto que como un crudo y transparente intento de chantajear pagos a la comunidad internacional”, denunció Jackie Wolcott, la embajadora estadounidense en el Organismo Internacional de Energía Atómica en Viena (OIEA).

Wolcott hizo esta afirmación durante una reunión extraordinaria de la Junta de Gobernadores de esa agencia de la ONU, convocada por Washington tras saltarse Irán los límites impuestos a su programa atómico en el acuerdo firmado en 2015 con Alemania, Francia, Reino Unido, Rusia, China y EEUU, país que lo abandonó el año pasado.

El OIEA ha confirmado que Irán ha sobrepasado tanto la cantidad (300 kilos) como la pureza (3,67 %) del uranio enriquecido que le permite el acuerdo. Tras anunciar el lunes el OIEA que Irán ha superado ese grado de pureza, fuentes diplomáticas informaron hoy a Efe de que los últimos análisis indican que habría subido ya al 4,5 %, un dato que no ha sido confirmado aún por el OIEA.

Superar la pureza del 3,67 % en la que el uranio es utilizable sólo en aplicaciones civiles, no significa acercarse inmediatamente al 90 % necesario para fabricar una bomba, pero sí un salto en el complicado proceso técnico de enriquecer uranio para fines militares.

Durante su intervención ante la Junta de Gobernadores, Wolcott denunció que la actitud iraní es una amenaza para la paz mundial y le reclamó que abandone esa estrategia.

Además, pidió a los otros 34 miembros de la Junta de Gobernadores que urjan a Irán a que “se involucre inmediatamente en negociaciones para una solución diplomática y pacífica”.

Estados Unidos abandonó el año pasado el acuerdo cerrado en 2015, tras meses de duras negociaciones, por el que Irán aceptó limitar su programa atómico para demostrar que ni puede ni quiere desarrollar armas atómicas a corto plazo.

A cambio, la comunidad internacional fue levantando la sanciones que ahogaban su economía desde hacía años.

El presidente Donald Trump revertió la estrategia de su predecesor, Barack Obama, y ha ido aumentando la presión contra Irán e imponiendo nuevas sanciones, especialmente a las vitales exportaciones petrolera iraníes.

Trump considera que el acuerdo de 2015 no puso fin a la posibilidad de que Irán tratará de desarrollar armas atómicas, ni atendía otras cuestiones, como su programa de misiles balísticos, y quiere renegociar un nuevo tratado.

Ante la estrategia de “máxima presión” de Trump, Irán anunció hace dos meses que iría saltándose los límites impuestos a su programa nuclear si los países europeos signatarios no facilitan mecanismos para sortear las sanciones estadounidenses y, sobre todo, le permitan vender su petróleo.

Alemania, Francia, Reino Unido y la Unión Europea han pedido a Irán que no siga vulnerando el acuerdo y cumpla sus compromisos.

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