El Índice Mensual de Actividad Económica (Imacec) del mes de febrero, dado a conocer ayer por el Banco Central,se contrajo un 1.3%, siendo el peor registro desde octubre de 2009 cuando nos encontrábamos en plena crisis financiera. Si bien hay factores externos que influyeron fuertemente en la baja de nuestra economía, la tendencia se mantiene, y la peor parte, según los expertos, se está viendo reflejada en los altos niveles de desempleo.

“Si tenemos un Imacec que se contrae o tenemos varios meses de crecimiento muy, muy acotado, naturalmente se refleja en una creación de empleos muy acotada, en un ajuste de remuneraciones muy acotado, y en definitiva, las personas ven afectadas su calidad de vida”, dice Francisco Klapp, economista de Libertad y Desarrollo.

El Imacec, que es entregado el día 5 de cada mes por el Banco Central, refleja la actividad económica nacional durante el último mes y la compara con igual mes del año anterior. Como lo define el mismo ente emisor, “es una estimación que resume la actividad de los distintos sectores económicos en un determinado mes, a precios del año anterior encadenados”.

¿CÓMO NOS AFECTA UN BAJO IMACEC?

Muchas veces los índices económicos se nos muestran con cifras vagas y difíciles de interpretar. Sin embargo, pese a que el Imacec entrega una cifra general de la actividad económica de todo el país, este índice afecta en el día a día de cada uno de nosotros.

Así lo explica el economista de Libertad y Desarrollo, Francisco Klapp, quien dice que “un bajo Imacec no es nada más que el reflejo de una baja actividad económica, y eso se refleja en cosas muy concretas, como la creación de puestos de trabajo, los salarios y el consumo. A fin de cuentas se refleja en todas las cosas que directamente afectan la calidad de vida”.

“El efecto de un bajo Imacec es bien directo en todos los ciudadanos, pero especialmente en aquellos de menores ingresos, porque son ellos los que dependen más del trabajo, ojalá de uno con contrato, y además dependen más de la política social del estado”, dice la investigadora del ESE Business School, María Cecilia Cifuentes.

María Cecilia Cifuentes, investigadora del ESE Business School de la Universidad de los Andes, habla de dos factores en los que afecta principalmente: “primero que no se crean empleos, y de hecho se pierden empleos, hay gente que está perdiendo su trabajo y que lo que hace es empezar a hacer cualquier trabajo precario para tener algún tipo de ingreso, lo que además significa muy probablemente menores remuneraciones. El segundo efecto es que el fisco pierde también, porque recauda impuestos en base a cuánto aumentan las compras y cuánto aumentan las utilidades de las empresas, y con una economía que no crece, tampoco pueden crecer los ingresos del fisco, por lo que tampoco hay recursos para todos los planes sociales”.

La magíster en economía agrega además que “el efecto es bien directo en todos los ciudadanos, pero especialmente en aquellos de menores ingresos, porque son ellos los que dependen más del trabajo, ojalá de uno con contrato, y además dependen más de la política social del estado“.

En la misma línea, Klapp continúa diciendo que “si tenemos un Imacec que se contrae o tenemos varios meses de crecimiento muy, muy acotado, naturalmente se refleja en una creación de empleos muy acotada, en un ajuste de remuneraciones muy acotado, y en definitiva, las personas ven afectadas su calidad de vida”.

EL IMACEC Y EL DESEMPLEO

Para ambos economistas el desempleo, que según los últimos datos entregados estableció que se perdieron 110 mil empleos asalariados en los últimos 12 meses, va muy unido a la actividad económica.

Para la investigadora del ESE Business School “hay una relación súper directa entre el crecimiento de la economía y la creación de empleos”. Esto lo explica ya que con una economía que no crece o que lo hace de manera muy lenta, no permite que las empresas tengan proyectos de inversión, y sin estos las empresas no contratan nuevos trabajadores. “Cada proyecto de inversión es crecimiento de las empresas y por lo tanto significa contratar nuevos trabajadores”, dice. Para terminar establece una relación porcentual: “Por cada punto que crece la economía el empleo crece entre 0,3 y 0,5%”.

En la misma línea, el economista de Libertad y Desarrollo, dice que “una economía que no crece o con bajos índices de crecimiento es incapaz de generar puestos de trabajo. Ahora que venimos saliendo de un cuarto trimestre muy malo, y los dos primeros meses han sido muy lentos, hemos visto como se han reducido los puestos de trabajo. Además vemos que prácticamente toda la creación de empleo es por cuenta propia, que es un empleo que en general es con bajas remuneraciones, con baja seguridad, sin previsión. Entonces eso es la clara contracara de un bajo dinamismo”.

/psg