A 14 se elevó el número de marineras que fueron víctimas de fisgoneo al interior del Buque Escuela Esmeralda, todo esto en el último crucero de instrucción de la unidad naval, la que hace pocas semanas arribó a Chile.

Según reveló La Estrella de Valparaíso, la Fiscalía Naval elevó el número de afectadas de 1 a 14, luego que se realizara una completa investigación que inculpó a un integrante de la dotación, quien fue desembarcado en Japón y destinado rumbo a Chile, donde fue desafectado luego que se comprobara su responsabilidad en los hechos.

El nuevo caso de violación a la privacidad fue dado a conocer a mediados de enero, pero tuvo su origen en julio cuando la nave recaló en Honolulu, isla norteamericana de Hawai.

Fue en el regreso a la nave que un marinero ingresó en estado de ebriedad a la nave, avanzando hacia el dormitorio de las damas y fotografiando con su celular a una de sus compañeras que dormía a torso desnudo.

“El autor fue sorprendido por el personal de guardia, siendo requisado su teléfono e informado de lo ocurrido el oficial de guardia y luego el comandante del buque.

Ante la gravedad de los hechos, el comandante dispuso el desembarco y repatriación del servidor involucrado, así como también del inicio del proceso disciplinario administrativo correspondiente, disponiendo además que los antecedentes fueran puestos a disposición de la Fiscalía Naval”, declaró en esa oportunidad a La Tercera el capitán de navío Leonardo Chávez, jefe de Comunicaciones de la institución.

Tras la expulsión del suboficial involucrado -antes del término del proceso judicial que estaba en etapa de sumario- el caso quedó en manos de la Brigada de Delitos Sexuales y Menores de Valparaíso, que realizó pericias al teléfono del implicado y otras pesquisas de su especialidad.

Según consignó La Estrella de Valparaíso, “la investigación de la Fiscalía Naval reveló finalmente que no fue una mujer afectada como se informó en su oportunidad, sino que son 14 las tripulantes de la Esmeralda víctimas del fisgoneo sexual”.

Agrega el matutino que la noche del incidente, “algunas (marineras) dormían ligeras de ropa o sencillamente desnudas por las altas temperaturas del verano del hemisferio norte. El suboficial implicado recorrió las habitaciones captando a sus compañeras con el celular, fotografías que tomó utilizando el flash, chispazos de luz que terminaron por delatarlo con algunas de las afectadas y la guardia nocturna de la embarcación”.Así, en el teléfono del efectivo se encontraron una veintena de fotos íntimas de sus compañeras de armas, listas para ser difundidas por redes sociales como Whatsapp.

Consultado por La Estrella de Valparaíso, el capitán de navío, Gonzalo Bravo, de Comunicaciones de la Armada, afirmó que “todo es parte de una investigación y que no se podía referir al tema”.

Dijo desconocer estos antecedentes.

En la Primera Zona Naval siguieron la misma línea y evitaron referirse a la nueva información porque “es materia de investigación y no se pueden entorpecer los procesos legales”.Este hecho se suma al espionaje sexual al interior de la fragata Lynch, y por la que fue expulsado de la institución Raúl Órdenes Vega, a quien se le acusa de haber instalado una red de cámaras de espionaje al interior del dormitorio de las mujeres, y donde grabó imágenes en momentos íntimos, las que luego difundió a través de grupos de Whatsapp.

Órdenes fue dejado en libertad tras el pago de una fianza de $200 mil y expulsado de la institución. Sobre los otros implicados se espera conocer las sanciones administrativas.

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