Lo advirtió el ex ministro de Salud Jaime Mañalich, y lo ratificó el actual titular de la cartera, Enrique Paris: la llegada de marzo podría traer de la mano un rebrote de contagios de covid-19 en la Región Metropolitana, ante el retorno de los veraneantes.

Por ello, la cartera está trabajando -en conjunto con otros ministerios- en lo que denominó “Plan Otoño”, con el fin de “tomar todas las medidas que sean necesarias y evitar este probable rebrote, que de todas maneras no lo negamos”, dijo Paris.

De todas formas, esta posibilidad preocupa a los distintos sectores económicos capitalinos, quienes temen que esto pueda significar que las medidas restrictivas vuelvan a agudizarse. Si bien, aseguran estar preparados sanitariamente para enfrentar la amenaza de un rebrote, resaltan la compleja situación financiera por la que atraviesan varios operadores de las distintas industrias, por lo que nuevas restricciones serían un balde de agua fría y complicarían aún más el debilitado escenario laboral.

Héctor Jaramillo, gerente de Seguridad y Salud en el Trabajo de la Mutual de Seguridad, tienen una visión más bien optimista, y comentó que, si bien, se podría producir un aumento de casos en marzo, “cada día que pasa tenemos más personas vacunadas y los grupos de mayor riesgo tienen al menos una dosis. Por lo que podría haber más casos, pero no necesariamente más hospitalizaciones ni más muertes”.

Igualmente llamó a las empresas a mantener los protocolos sanitarios y a las personas a “reforzar el respeto de las medidas (distanciamiento, lavado de manos y mascarillas) en sus casas, y no solo en marzo, sino al menos durante todo el primer semestre.

Para Carlos Zeppelin, vicepresidente de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), mientras “no exista una inmunización generalizada en la población las posibilidades de nuevos contagios continúan”, lo cual, “indudablemente nos podría afectar a todos”.

Por ello, aseguró que como gremio “seguimos insistiendo en que la reactivación económica y la generación de empleo deben seguir realizándose de manera segura. Para eso, nos hemos preocupado de insistir en la aplicación del protocolo sanitario para obras y el sistema de control sanitario, el que ha permitido que la tasa de contagios en obras se mantenga considerablemente baja”.

Respecto al empleo en el rubro construcción, Zeppelin afirmó que a diciembre de 2020 ya se habían recuperado 300 mil de los 450 mil puestos de trabajo perdidos en el sector, y espera que durante 2021 se logre cubrir el resto, “siempre bajo la premisa de una actividad asegura con todos los protocolos y cuidados necesarios”.

Por su parte, Manuel Melero, presidente de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de Chile (CNC), enfatizó en la necesidad de “no descuidar nuestros protocolos de funcionamiento del comercio, de los servicios y del turismo, y pedir a los consumidores y trabajadores del sector que hagan lo propio”, y comentó que “esperemos que no haya ninguna mala noticia respecto a los temidos retrocesos” del plan Paso a Paso.

“Somos los primeros que pagamos las consecuencias. Ya lo vivimos durante 2020, con las cuarentenas y Fase 2, que son letales para el comercio y el turismo. Así, por el bien común del país, y por el interés del propio sector, a cuidarse y a cuidar a los demás”, añadió, recalcando la importancia de no “equivocarnos y meter el palo en la rueda de la bicicleta” en el proceso de vacunación.

“No nos cansemos, no cantemos victoria antes de tiempo. Ese es el llamado a la consciencia de todos para que podamos, en un plazo razonable, estar ya con el efecto manada y el tema bajo control, porque hoy día no está bajo control”, insistió Melero.

Turismo, gastronómicos y gimnasios

Helen Kouyoumdjian, vicepresidenta ejecutiva de la Federación de Empresas de Turismo de Chile (Fedetur), comentó que esperan que el proceso de vacunación “que está avanzando a buena velocidad, reduzca el impacto de un nuevo rebrote y no implique aumentar las medidas restrictivas”, afirmando que “no estamos en condiciones de aguantar nuevos periodos de confinamiento. Hemos estado un año prácticamente paralizados y necesitamos con urgencia volver a funcionar y a reactivarnos”.

En esa línea, expuso que endurecer las medidas de confinamiento en la capital “podría tener un alto impacto en el empleo, profundizando la destrucción de trabajo que se ha registrado en el sector”, agregando que la actividad turística del país “ha retrocedido a niveles de hace 30 años”. “Nosotros estamos preparados de la mejor forma para funcionar, con todas las medidas y protocolos sanitarios para garantizar la seguridad de los turistas (…). Necesitamos trabajar, esa es nuestra urgencia número uno”, acotó.

Mientras que Máximo Picallo, presidente de la Asociación Chilena de Gastronomía (Achiga), resaltó que “esperamos que un eventual nuevo rebrote no afecta la apertura de los locales, considerando que, para marzo, un número importante de personas de los grupos de alto riesgo ya estará vacunada si se sigue avanzando a esta velocidad en el proceso de inoculación. En la medida que un mayor número de personas esté vacunada, el rebrote debiese ser más suave”.

“Nos inquieta profundamente que se puedan volver a decretar cuarentenas u otras medidas restrictivas, ya que hay muchos restaurantes que están en una situación crítica, y que no tienen espalda para mantenerse en pie sin ingresos. No hay empresa ni negocio que soporte tanto sin funcionar. Si en marzo se agravan los contagios y endurecen las medidas, el escenario será terminal, porque tampoco nos pudimos reactivar en el verano como esperábamos”, aseguró.

Asimismo, sostuvo que “no abrir significa también un golpe para nuestros trabajadores, ya que el cierre definitivo de locales destruye puestos de empleo. Pero estamos confiados en que eso no pase”, e indicó que “desde que comenzó la pandemia, la industria gastronómica se ha preparado implementando estrictas medidas sanitarias para darles tranquilidad a todos nuestros clientes”.

En tanto, Marcela Díaz, presidenta de la Asociación de Gimnasios de Chile, afirmó que les preocupa “enormemente” un eventual rebrote en Santiago, considerando que recientemente se le permitió al sector operar en comunas que se encuentren en Fase 2. “Ya estamos súper golpeados”, enfatizó.

“Volver a cuarentena sería terrible”, agregó, y recalcó las dificultades que han debido enfrentar los gimnasios debido a los constantes cambios en el plan Paso a Paso. “La situación financiera de los gimnasios es caótica, casi un año sin ingresos y manteniendo costos”, dijo, y si bien tuvieron la posibilidad de optar a créditos Fogape, señaló que “ya lo estamos pagando y todavía no tenemos ingresos”.

“Lo que necesitamos hacer hoy día es abrir, que la gente se empiece a entrenar y empezar a recuperarnos. Es la única luz al final del túnel”, manifestó, teniendo en cuenta que “estamos todos los gimnasios súper preparados sanitariamente, llevamos casi un año trabajando en esto (…). El tiempo que estuvimos abiertos tuvimos cero contagios, somos lejos los más seguros”.

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