FICHA DEL PARTIDO

Universidad de Chile 2 – 0 D. Temuco

U. de Chile: De Paul; Rodríguez, Aveldaño, Echeverría, Carrasco; Caroca, Espinoza (80′, Moya);  Ubilla, Oroz, Benegas (60′, Parra); Guerra (76′, Martínez). DT: A. Arias

D. Temuco: Gamonal; Vergara, Casanova, Di Benedetto, Águila; Díaz, Domínguez (46′, Saavedra), Cepeda (58′ Ábalos); Fuentes (69′, Arias); Taiva, Castro. DT: C. Sir.

Goles: 1-0, 9’, Guerra, de rebote tras contragolpe de Ubilla y Oroz; 2-0 , 67′, Guerra, de cabeza tras gran centro de Ubilla.

Árbitro: C. Garay. Amonestó a Di Benedetto, Vergara, Arias, Taiva (T); Aveldaño, Carrasco, Rodríguez (U).

Estadio Nacional. Asistieron 24.314 personas.


Un control de Oroz, un pase a Ubilla. Otra de Oroz, otra de Ubilla, ahora hacia el área. Guerra intercepta la pelota con tanta fuerza que choca en Gamonal y se devuelve hacia el ariete. La pelota, por un rebote, se cuela en el arco de Temuco.

Gol de contragolpe para la Universidad de Chile cuando peor lo pasaba. El equipo sureño inquietaba a la trémula e insegura zaga azul con una presión alta que provocaba groseros fallos de Echeverría y Aveldaño. Al igual que en la ida, Deportes Temuco no era certero contra De Paul.

El argentino nacionalizado chileno fue clave en la resistencia laica. Su tapada a Cepeda, casi a los 10 minutos de juego, permitió la contra que originó el tanto de la U y entregó el ansiado respiro de aquellos momentos.
Castro era el que movía los hilos en Temuco. Sus constantes giros descolocaban a los estáticos zagueros universitarios, dejando grandes espacios para las arremetidas de sus compañeros. Taiva, en una de estas jugadas, mandó un balón al cielo cuando recibió solo por la derecha y encaró a De Paul.

La ventaja le dio la soltura de la que los discípulos de Alfredo Arias carecían. Se adelantaron las líneas, Espinoza y Oroz comenzaron a influir en el centro del campo y las ocasiones comenzaron a surgir.

La pierna fuerte de Temuco también apareció, con dos amarillas en menos de cinco minutos tras sendos patadones contra jugadores azules. Una de esas falta hizo que la figura de Gamonal volviera a tomar preponderancia, cuando Oroz pateó ajustado a la derecha y el arquero se lanzó ágilmente.

l equipo visitante, apremiado por el marcador y el global de la llave, continuó con la presión asfixiante a la U. El contragolpe parecía la única arma de la U, tan efectiva como la habilidad de sus ejecutores.

A los 36’ Ubilla —uno de los mejores del partido— lideró otra contra para Guerra, que solo debía perfilarse y conectar el 2-0. Lo hizo, aunque solo a medias: el joven delantero buscó su mejor posición y pateó, aunque no con la suficiente fuerza como para batir a Gamonal. Una ocasión desperdiciada que casi cuesta caro.

Y es que al minuto siguiente, Castro desbordó por la izquierda y urdió una jugada donde los defensores azules no pudieron hacer nada, solo bloquear el tiro que batía a De Paul. El rebote quedó en el centro del área, listo para que un futbolista del Pije terminara finiquitando la jugada. Pero al igual que Taiva al comienzo del partido, ahora Domínguez fue quien la envió sobre el travesaño.

En el segundo tiempo las acciones decrecieron. El ritmo disminuyó y la tranquilidad de la U aumentó, que pudo ir en busca del segundo gol con mayor seguridad. Llegó, tras un centro magnífico de Ubilla a Guerra a los 67′. Desde la derecha, el Conejo envió limpio a la cabeza del atacante, que se elevó y batió a Gamonal con gran prestancia. Los cuartos de final ya eran de la U.

Escrito por Juan Marchant para La Tercera/Eduardo Méndez Garín