Luego de largas conversaciones entre el gobierno y algunos partidos de la oposición, al parecer se llegó a un consenso en crear un ente llamado Consejo de Ahorro de Seguros Sociales (CASS) que sería una entidad pública con atribuciones constitucional para la administración de ese 4% adicional, a estas alturas, tan manoseado pero que se requiere urgente para aumentar, en forma gradual, las bajas pensiones de nuestro país.

Cabe señalar, que muchas veces y como siempre lo hemos dicho, priman los intereses políticos partidistas que los técnicos, muy típico de nuestro país y que ello no nos ha permitido afrontar estos grandes desafíos, en diversos temas y específicamente en el previsional, ya que lamentablemente cuesta mucho avanzar cuando la diferencias políticas son más fuertes y poderosas que las necesidades de las personas que envejecen y no siempre están en condiciones de seguir protestando porque no son escuchadas.

A pesar de lo anterior, hoy parece que hay políticos, qué por fin, están entendiendo que hay un tema país y de estado, superior a sus ideologías y que la ciudadanía exige de ellos sentarse a la mesa y analizar las mejores alternativas para ir, paso a paso, buscar un entendimiento a la realidad del aumento de las expectativas de vida de los adultos mayores.

La tecnología avanza a pasos agigantados, y ese factor no es menor, porque debemos considerar que está afectando a los trabajadores de hoy que serán los pensionados del mañana. Si bien es cierto, algunos están en condiciones de subirse al carro del futuro, no es menos cierto que muchos adultos mayores, en vías a pensionarse, no siempre tienen las herramientas para acceder a integrarse a las necesidades de la robótica, y están siendo despedidos sin haber alcanzado la edad legal para obtener su pensión y ello afecta su calidad de vida.

Existe mucho desconocimiento del tema previsional, a pesar que se habla mucho de las Afps, que las pensiones son miserables, que ningún gobierno hace nada, que los políticos no hacen su trabajo, etc. Sin embargo, cualquier cambio es complejo y no dejará a todos contentos, porque es un tema muy sensible y muy difícil de asumir, que tiene costos no sólo económicos sino de quien tiene la barita mágica que nos conducirá al mejor camino habiendo tantos laberintos con diferentes salidas.

Es de esperar que aprendamos de la experiencia de otros y también no cometer errores del pasado, y que el remedio sea el resultado que esperamos y no se entrampe en discusiones que sólo retrasan una reforma previsional, que no puede seguir esperando, porque los años pasan y las soluciones aún no llegan.

Margot Guerrero Bruner

Asesora Previsional

Corredor de Seguros

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