Los comentarios de Donald Trump sobre la amenaza del nuevo coronavirus atrajeron una atención generalizada después de que se publicaran partes del libro del periodista Bob Woodward, Rage. Los extractos también brindan nuevos detalles sobre los pensamientos del presidente sobre el dictador Kim Jong-un de Corea del Norte, los disturbios raciales y una nueva arma misteriosa que Trump afirma que otras potencias mundiales no conocen.

El libro, que promete generar polémica en los Estados Unidos y en el mundo, se basó en 18 entrevistas que Woodward realizó con Trump entre diciembre y julio. Woodward trabaja en The Washington Post y CNN.

Woodward escribió que Trump dijo que estaba impresionado con Kim cuando conoció al norcoreano en Singapur en 2018 y que Kim era “mucho más que inteligente”. El presidente estadounidense reveló también que Kim le “cuenta todo” e incluso que le dio un relato gráfico de cómo Kim hizo que mataran a su propio tío.

Mientras entablaba conversaciones sobre armas nucleares con Kim, Trump desestimó las evaluaciones de los funcionarios de inteligencia de que Corea del Norte nunca renunciaría a sus armas nucleares. Trump también rechazó las críticas sobre sus tres reuniones con el dictador, alegando que las cumbres no fueron gran cosa. Los críticos dijeron que al reunirse con Kim, Trump le dio legitimidad al líder norcoreano en el escenario mundial.

“Me llevó dos días. Lo conocí. No renuncié a nada“, dijo el presidente, quien comparó el apego de Corea del Norte a su arsenal nuclear con alguien que está enamorado de una casa y ”simplemente no puede venderla”. Kim recibió con agrado la atención de Trump y llamó al presidente “su excelencia” en una carta. Kim le escribió a Trump que creía que la “profunda y especial amistad entre nosotros funcionará como una fuerza mágica”.

Fueron varias las cartas que el déspota le envió al presidente. “Incluso ahora no puedo olvidar ese momento de la historia en el que sostuve firmemente la mano de Su Excelencia en el hermoso y sagrado lugar mientras el mundo entero observaba con gran interés y esperanza revivir el honor de ese día”, escribió Kim a Trump en Navidad de 2018, tras su primera reunión en Singapur.

En otro tramo de las tantas entrevistas que Trump mantuvo con Woodward, continuaron hablando sobre la amenaza nuclear norcoreana. Sin embargo, el presidente de los Estados Unidos dice no estar preocupado por ello.

El mensaje de Trump de este jueves, en medio de comentarios sobre el libro de Woodward: “Kim Jong Un tiene buena salud. ¡Nunca lo subestimen!”

En conversaciones con el periodista sobre las crecientes tensiones en 2017 entre Washington y Pyongyang, Trump señaló: “He construido un sistema nuclear, un sistema de armas que nadie había tenido antes en este país. Tenemos cosas que ni siquiera has visto o escuchado. Tenemos cosas de las que Vladimir Putin y Xi Jinping nunca habían oído hablar antes. Nadie. Lo que tenemos es increíble”.

En Rage, Woodward escribe que fuentes que hablaron con él bajo condición de anonimato confirmaron que el ejército estadounidense tenía un “nuevo sistema secreto de armas”. Pero esos informantes no proporcionaron detalles y le dijeron al autor que estaban sorprendidos de que Trump lo hubiera revelado.

El asesor de seguridad nacional de Trump, Robert O’Brien, dijo el miércoles al “Informe especial” de Fox News que el presidente no habló sobre ningún sistema de armas específico. “Siempre estamos a la vanguardia y siempre tenemos algo que nuestros adversarios no conocen”, dijo O’Brien.

Coronavirus

Trump parecía entender la severidad de la amenaza del coronavirus, pese a que le decía a la nación que el virus no era peor que la influenza regular e insistía en que el gobierno tenía la situación completamente bajo control, de acuerdo con un nuevo libro. “Uno simplemente respira el aire y así se trasmite”, dijo Trump el 7 de febrero en una conversación telefónica con Woodward. “Y es muy complicado. Muy delicado. Y es además más letal que una influenza fuerte”.

“Es algo letal”, repitió el presidente, para enfatizar. Trump le dijo a Woodward el 19 de marzo que él minimizó deliberadamente el peligro. “Yo siempre quería restarle importancia”, dijo el presidente. The Washington Post, donde Woodward es editor asociado, publicó fragmentos del libro Rage al igual que la CNN.

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