La U planeó rejuvenecer su plantel, lo anunció, pero lo ha hecho a base de treintones. En realidad ha envejecido. Se van Yerko Leiva (21) y Gonzalo Collao (21) y llegan Marcos Riquelme (30) y Osvaldo González (34), el último refuerzo, presentado ayer.

Rodrigo Goldberg, director, explicó los casos de las últimas fugas: “Con Collao negociamos cerca de un mes (para ir a préstamo a Everton) y aceptamos casi todo; y después nos informó de que se iría a Europa (Extremadura). Él termina contrato a fin de año, existe una opción que parta ahora y tenemos que verlo con el club que lo quiere, pero se nos comunicó que no va a continuar porque no quiere seguir en la U”.

En la U y en Everton dicen que estaba todo acordado para recibir a Collao. Y que a fines de la semana pasada algo raro ocurrió. Según dijo en Fox Marcelo Contreras, el representante del jugador, lo que pasó fue que “la U ofrecía cuatro años y el futbolista quería menos. Y su posibilidad de jugar en la U era cercana a cero”.

Goldberg también se refirió a lo de Leiva, otro formado en casa que se va: “Ya tenía decidido salir. Le hicimos llegar una nueva propuesta para seguir con el vínculo y el representante (AIM) nos dijo que iban a buscar la salida, sin siquiera negociar”.

Luego Goldberg dejó una reflexión: “No quiero satanizar a todos los representantes, pero se ha instalado en la cabeza de muchos jóvenes el querer salir luego del club. Hay que hacerles entender, a ellos y sus familias, que jugar en la U es posible. Probablemente se vio durante mucho tiempo como difícil el paso. Llegamos a tratar de subsanar eso estableciendo un plan deportivo que tiene como base el fútbol formativo”.

Y añadió: “Me da mucha pena que los jugadores no quieran jugar en la U, porque algunos crecimos acá y lo único que queríamos en la vida era ponernos la U en el pecho. Es extraño que muchos que están afuera quieren venir y algunos que están aquí no quieren estar. ¿Es mejor irse a jugar a la tercera división en Europa o pelear un puesto de titular en la U?”.

Justo uno que quiso volver es Osvaldo González, de 34 años (en agosto cumple 35). “Me motiva que digan que estoy viejo. A lo mejor por fuera lo estoy, pero por dentro me siento de 20 años. Cuando se jueguen los partidos podrán decir si estoy viejo o no”, dijo Rocky, presentado ayer. La media de edad de la U, según el once de su último partido, es de 27,7 años, el sexto más viejo de Primera.

 /Eduardo Méndez Garín