Las 500 mayores empresas familiares del mundo -por su nivel de ingresos- aumentaron un 9,9% su patrimonio en los últimos 24 meses, según el Índice Global de Empresas Familiares elaborado por EY (ex Ernst & Young) y la Universidad de St. Gallen.

Entre ellas, sobresalen cuatro empresas nacionales que subieron escalones en el indicador: Empresas Copec y Antarchile (ambas ligadas al grupo Angelini), Cencosud (controlada por Horst Paulmann) y Falabella (ligada a la familia Solari y Del Río).

Por otra parte, dos firmas locales retrocedieron algunos peldaños en la medición: Quiñenco (grupo Luksic) y CMPC (grupo Matte) (revise los ingresos de cada una en la tabla de más abajo).

En el resto de Sudamérica, sólo Brasil registra presencia en el ranking con 12 empresas como Itaú Unibanco (ingresos por US$ 28.020 millones) y JBS S.A. (US$49.500 millones).

En el resto del mundo, Europa lidera con 46% de las compañías del índice, seguido por el 30% de las empresas familiares ubicadas en Norteamérica. Este índice es encabezado por la estadounidense Walmart, controlado por la familia Walton e ingresos de US$485.870 millones, que a su vez es la número uno del mundo.

El top tres a nivel global lo completan Volskwagen con ingresos por US$287.900 millones y Berkshire Hathaway por US$242.140 millones.

“Las empresas familiares están cada vez más conectadas con la tecnología e innovación, y eso se refleja en este estudio de EY. De hecho, el 52% de las empresas que estaban en el Fortune 500 en 2000, se han declarado en quiebra, fueron compradas o simplemente dejaron de existir producto de la disrupción tecnológica”, analizó Pablo Greiber, socio líder de Empresas Familiares de EY Chile.

Directorios con menos familiares y mayor presencia de mujeres

El índice muestra, además, la tendencia creciente de contar con “representación no familiar” en las juntas directivas: 78% de los nuevos directores de las juntas no son miembros del negocio familiar. Asimismo, crece la diversidad de género en las compañías.

“Las empresas familiares en Chile están profesionalizando cada día más su directorio con el fin de adecuarlo a los desafíos actuales. Es por este motivo que empezamos a observar mayor diversidad en género, edad y profesión en la composición de la junta, incremento en el número de directores no relacionados a la familia, mayor involucramiento en los temas tecnológicos como la Transformación Digital y ciberseguridad”, explica Fadua Gajardo, gerente de Gobierno Corporativo y Empresas Familiares de EY Chile.

Según el estudio, las nuevas empresas participantes en el indicador tienden a ser más jóvenes en antigüedad, de tamaños más pequeños y más propensas a cotizar en bolsa. La edad promedio de la empresa (desde su fundación) ha bajado de 80.38 años en 2017 a 79.92 años en 2019 y el ingreso promedio de las empresas familiares ha aumentado desde US$13.620 millones en 2017 a U$14.960 millones en 2019.

/psg @Radio_Santiago