Bárbara Riveros era una de las grandes garantías nacionales en los Juegos Panamericanos de Lima. Sin embargo, la atleta nacional no llegó con la misma idea y explicó su sorpresivo, para muchos, quinto lugar en la prueba de triatlón.

La destacada deportista chilena arribaba a Perú para defender el oro obtenido en Toronto 2019, pero tenía claro que su nivel no estaba para adjudicarse una nueva presea dorada.

Al finalizar la disciplina, “Chika” se sinceró y no tuvo rodeos para admitir que la competición no prevalecía en su calendario anual.

“Una tiene que ser realista con su sueño y a lo que viene. Este es el nivel que tenía. No era mi prioridad los Juegos. Vengo acá a representar a mi país, porque no me da puntos o cupos olímpicos. Me sacó de mi preparación y planificación”, afirmó.

Además, agregó claramente: “Me gusta ser leal a mi entrenamiento y si era por mí, no hubiese venido, pero vine a correr por Chile”.

En la misma línea, aseguró que no llegó en las mejores condiciones: “No llegue fuerte. Tengo otros sueños, ya cumplí una medalla panamericana y uno tiene que ser super leal y consciente en el siguiente paso, no quedar en el mismo peldaño”.

Sobre la exigencia de la ruta, Riveros comentó: “Fue una carrera dura para mí. El agua estaba helada. No he competido hace tres o cuatro meses y me costó entrar en ritmo. Es lo que había. Debo cuidarme. ¿Los Juegos Olímpicos de Tokio? Será difícil para mí. Me falta ritmo de competencia y sanarme totalmente”.

/Eduardo Méndez Garín