El arquero de Universidad de Chile Johnny Herrera deja ver que tiene sus días contados en el cuadro donde es emblema, y lo deja ver en una entrevista con La Tercera, donde repasa sus mayores aciertos con la camiseta azul y donde adelanta que el retiro también está cerca.

“Queda poco, no es fácil sostenerse en un equipo grande. Falta poco, pero no sé si el fin. Queda poco, quizás no por rendimiento o condición física. Hay un estrés emocional que te pasa la cuenta. A lo mejor no me va a retirar el fútbol, me va a retirar mi personalidad. Voy a mandar todo a la cresta y chao, se acabó. Queda poco, quizás, pero aún no es el fin de la era Herrera”, comentó el arquero en diálogo con el matutino.

“Trataré de terminar de la mejor forma posible este año y conversaremos a final de año. Evaluaremos qué es lo más conveniente para todos”, añadió el nacido en Angol.

En el diálogo, el arquero hace un análisis de lo que ha hecho en el fútbol.

“Jamás pensé que lograría tanto. Mi carrera fue siempre creciendo, pero nunca dejé de ser aterrizado. Cuando quise ser futbolista me puse a estudiar también, porque siempre supe cómo era esta actividad. Un día estás bien, pero al otro no te pesca nadie y te tienes que dedicar a trabajar. Por lo mismo, siempre estuve súper claro de lo que venía. Nunca me imaginé lo que iba a lograr. Para mí fue una carrera súper asombrosa”, dijo el arquero, quien asegura que pudo haber jugado en Europa o en Argentina.

“Lo podría haber hecho. Tuve ofertas. Me tocó alguna vez que me llegara una oferta del Celta, que estaba en primera de España. Fue en el año 2012, el mismo año que también me quiso River Plate. No me ofrecían mucha más plata de lo que ganaba acá. Era un salto importante, pero estaba feliz en la U. No me quise ir. Después pregunté si esas eran las platas que se manejaban en Europa y sí, era así. El monto era más bajo por la crisis que afectó a Europa en 2011”, contó.

También tuvo palabras para el accidente que terminó con Johnny Herrera en un largo juicio.

“No, sinceramente creo que el accidente me aterrizó. Tenía 26 años. A esa edad crees que te las sabes todas: era joven, tenía lucas, me iba bien, vivía solo… quizás andaba en una nube que no correspondía y muchas veces a uno lo aterrizan de diferentes formas. Eso fue algo que me marcó para darme cuenta de que algo estaba haciendo mal”, comentó antes de incluso referirse a los comentarios sobre su sexualidad.

“Cero, ni pesco. Que sigan creyendo lo que quieran. Son cosas que habla la gente por desconocimiento. Es porque uno habla bien y es educado. También es válido que hablen lo que quieran, son ellos los que dicen las cosas”, dijo.