“Establecimiento no garantiza un justo proceso que regule las relaciones de los miembros de la comunidad escolar. Establecimiento cuenta con reglamento interno no ajustado a normativa vigente” consigna la notificación que el 26 de julio, recibieron los padres de la menor Katy Winter, Emanuel Pacheco y Evanyely Zamorano, sobre la decisión de la entidad de multar al Colegio Nido de Águilas con 51 UTM, el máximo establecido por la ley, tras la denuncia presentada el 31 de mayo de 2018 por la pareja a raíz del suicidio de la adolescente el 22 de mayo del año pasado tras ser víctima de ciberbullyng por parte de compañeros de recinto.

Luego de este hito, el Nido cuenta con una última instancia para interponer un recurso de reclamación administrativa que pueda revertir la sanción, sin embargo, fuentes consultadas apuntan que es difícil que ello ocurra toda vez que se han cumplido diversos pasos para determinar la responsabilidad en los hechos investigados y concluir que existe una infracción a la regulación existente por parte del Colegio.

En una primera etapa, la Superintendencia había evacuado un informe preliminar en que sólo se entregaban recomendaciones al organismo educacional para mejorar sus protocolos y canales de denuncia. Ese texto acogía la investigación interna realizada por el Nido de Águilas, que aseguraba que no hubo denuncias previas y formales de maltrato hacia Katy antes de su muerte. Los padres de la muchacha -que soñaba con ser cantante- apelaron por esta situación, medida que fue acogida y que se tradujo en que se ordenara al establecimiento seguir investigando el ciberbullying contra la menor. En paralelo, se remitieron los antecedentes al Ministerio Público.

Posteriormente, el 6 de mayo, la fiscalía de la Superintendencia determinó formular cargos en contra del plantel de enseñanza considerando que “el establecimiento cuenta con un reglamento interno no ajustado a la normativa vigente”, en relación a los artículos 66 y 70 de la Ley 20.529, correspondiente al sistema nacional de aseguramiento de la calidad de la educación parvularia, básica y media y su fiscalización. Se entregó un plazo de 10 días hábiles a la familia de Katy y al Colegio para hacer sus descargos.

Consultada por el tema, Evanyely, mamá de Katy, manifestó que si bien está conforme con que exista una sanción le inquieta que “no existan multas proporcionales ni a las consecuencia ni al daño generado. Se aplica un mismo criterio para colegios de élite y vulnerables, teniendo condiciones diferentes. En este caso, estamos hablando de una serie de decisiones del Nido, como la de no investigar el acoso a Katy, que determinan qué pasa con la comunidad”.

A través de un escrito a nombre de la Fundación que dirige junto a su esposo, y que se dedica a abordar esta temática en charlas en todo el país, agregó:

“La educación es un proceso de aceptar ignorancia para aprender. Si las comunidades se paran desde la omnipotencia probando que no cometen errores y toda falencia es siempre externa, destruye el objetivo final de la educación.

La vida es el libro de los hechos, no de los intentos y se escribe con acciones no con quejas, excusas, ni intenciones. Hoy como fundación llevamos al país un mensaje de humildad, de reconocer errores, de estar alertas, pedimos a las comunidades empatía, trabajo en equipo Apoderados, Alumnos y docentes.

El reto más grande de una familia es mantenerse unida y también lo es de una comunidad. Nada se resuelve criticando, sino participando constructivamente en decisiones que nos llevan al progreso.

Lamentamos que las autoridades Nido optaron por una investigación muy superficial en el caso de nuestra hija donde de más de 150 posibles declaraciones sólo hubo 2; primero excusados por estar afectados y hoy por decisión de sus autoridades, aún así esperamos que quieran cumplir el oficio que la superintendencia envió a fiscalía.

Son las decisiones y no las condiciones las que determinan nuestro destino. No podemos hablar de justicia, solamente es un antecedente de que todos Somos vulnerables aún la comunidad más ejemplar y poderosa económicamente”.

Desde el Colegio, en tanto, no realizaron declaraciones. Sin embargo, enviaron tras ser consultados por La Tercera PM un comunicado interno a los apoderados firmado por David Perry, Headmaster; y Gonzalo Blanc, Business Manageren en que detallan que “la Superintendencia ha decidido multar al colegio ya que determinó que los manuales de Nido no eran lo suficientemente específicos con respecto a un nuevo reglamento difundido en la Circular Nº 482. Es importante destacar que esta determinación se basa una circular aprobada en junio de 2018, un mes después de la muerte de Katy por suicidio y es producto de una segunda investigación gatillada a raíz de la apelación realizada por los apoderados de Katy”.

Recalcan que “la primera investigación de la Superintendencia concluyó que el colegio no pudo haber evitado esta tragedia y que siguió los protocolos apropiados para reaccionar. El colegio está evaluando los pasos a seguir, sin embargo, por favor sepan que Nido toma muy en serio las recomendaciones de la Superintendencia. Si bien los manuales de Nido cumplían con las leyes antes de junio de 2018, después de que la ley cambió el colegio comenzó a actualizar sus manuales. Por ello se creó durante el año escolar 2018-2019 el Reglamento Interno de Convivencia Escolar para ser formalizado en el año escolar presente que refleja los nuevos protocolos y reglamentos escolares de la Superintendencia”.

/psg @Radio_Santiago