Jair Bolsonaro, presidente de Brasil, respondió al emplazamiento de la alta comisionada de Derechos Humanos de la ONU, Michelle Bachelet, asegurando que no existían pruebas del homicidio de un líder indígena por parte de mineros que invadieron las tierras de su tribu.

Esto, luego que la semana pasada se encontrara el cuerpo de Emyra Wajapi, líder de la tribu Waiapi que vive en tierras indígenas protegidas cerca de la frontera con la Guayana Francesa.

El caso está en manos de la policía federal de Brasil, la cual indaga además las denuncias de integrantes de la tribu Waipi de la presencia de mineros informales en sus tierras.

Por su parte, la agencia Funai Funai explicó que el último parte policial asegura “la presencia de un grupo armado” en su reserva indígena al momento de su muerte.

Sin embargo, Bolsonaro recalcó en el Palacio de Alvorada en Brasilia que “no hay evidencia sólida hasta el momento de que un indio haya sido asesinado”,

Y es que la alta comisionada Michelle Bachelet pidió que se indaguen las circunstancias de la muerte de Wajapi, señalando que es “un síntoma inquietante del creciente problema de la invasión de tierras indígenas, especialmente bosques, por mineros, madereros y agricultores en Brasil”.

En la misma línea, Bachelet pidió a Bolsonaro que reconsidere su propuesta de permitir mayor explotación minera en la zona del Amazonas.

Por su parte, el mandatario aseguró que Brasil cuenta con “demasiadas” zonas protegidas, lo cual impide la explotación de recursos.

“Brasil vive de las materias primas. ¿Qué tenemos aquí además de los productos básicos? ¿La gente no recuerda esto? Si el negocio (de los productos básicos) falla, será un desastre”, precisó.

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