Miembros de la delegación de Estados Unidos y China, en una ronda de negociaciones en Beijing (AP/Archivo)
Miembros de la delegación de Estados Unidos y China, en una ronda de negociaciones en Beijing

Las delegaciones de China y Estados Unidos reanudaron este martes en Shanghái las negociaciones para intentar poner fin a la guerra comercial, después de tres meses de interrupción, pero con pocas posibilidades de llegar a un acuerdo, según ambas potencias.

El diálogo, que tiene lugar en la capital económica china, es el primero directo desde el fracaso de mayo, cuando Donald Trump acusó a Beijing de incumplir sus compromisos. Este martes, el presidente estadounidense reiteró sus críticas.

“Mi equipo está negociando ahora con ellos, pero ellos (China) siempre cambian el acuerdo al final para su beneficio”, escribió Trump. “China lo está haciendo muy mal, peor año de los últimos 27, en el que se suponía que comenzarían a comprar nuestros productos agrícolas, no hay señales de que lo estén haciendo”.

Además, deslizó la posibilidad de que el gigante asiático esté demorando las conversaciones con la esperanza de un cambio de gobierno en la Casa Blanca, pero advirtió: “El problema con que esperen es que si gano, seremos mucho más duros que ahora… o no habrá ningún acuerdo”.

La parte estadounidense está encabezada por el representante de Comercio, Robert Lighthizer, y el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin.

China y Estados Unidos están inmersos desde el año pasado en un conflicto comercial que provocó la imposición recíproca de aranceles por un valor de más de 360.000 millones de dólares de intercambios anuales.

La rivalidad se extendió al dominio tecnológico, con la decisión de Estados Unidos el mes pasado de incluir al gigante tecnológico chino Huawei en la lista de compañías vetadas por razones de seguridad.

Pese a que ambas partes parecen haber acercado posturas en las últimas semanas, China se niega a cruzar tres líneas rojas: exige la anulación de los aranceles adicionales a sus productos, se niega a que sus compras de bienes estadounidenses no “se correspondan con la realidad”, y quiere que el acuerdo sea justo para ambas partes. Tampoco hay postura común en propiedad intelectual, transferencia forzada de tecnología o ciberseguridad.

Donald Trump, presidente de Estados Unidos, y Xi Jinping, presidente de la República Popular China
Donald Trump, presidente de Estados Unidos, y Xi Jinping, presidente de la República Popular China

Las negociaciones llegan en un contexto complejo para China, con las manifestaciones recurrentes en Hong Kong y la hostilidad de Estados Unidos.

Trump denunció también el estatuto de país en desarrollo del que goza China dentro de la Organización Mundial del Comercio (OMC) y que le permite no cumplir ciertas obligaciones y mantener protegidos algunos sectores de su economía.

China respondió criticando “la arrogancia y el egoísmo” de Estados Unidos.

Pese a las dificultades, la reanudación de las negociaciones es un paso positivo después de la tregua en la guerra comercial que acordaron en junio Trump y el presidente chino Xi Jingping en la cumbre del G20 en Japón.

“Esta serie de negociaciones tiene el objetivo de clarificar la posición de ambas partes tras una calma relativa”, indicó Jake Parker, de la cámara de comercio estadounidense.

La celebración de las negociaciones en Shanghái también es un gesto en referencia al Comunicado de Shanghái de 1972, que entonces normalizó las relaciones entre ambos países.

Sin embargo tanto Beijing como Washington son muy prudentes en cuanto al resultado de las negociaciones.

En la prensa controlada por el gobierno chino también continúan las críticas. El influyente periódico en inglés China Daily aconsejó el martes a Estados Unidos “renunciar a su táctica de presión máxima” que considera “ineficaz contra China”.

/psg @Radio_Santiago