El acta se firmó el 24 de mayo en Brasilia, pero durante dos meses permaneció en el más absoluto secreto. Por el lado paraguayo, la rubricó Hugo Saguier Caballero, que en ese momento era embajador en el país vecino. Por el lado brasileño, el encargado fue Pedro Miguel da Costa e Silva, embajador de Negociaciones Bilaterales.

El tratado modificaba los montos y las condiciones en las que la Administración Nacional de Electricidad (ANDE) de Paraguay adquiere energía de la Usina Hidroeléctrica de Itaipú, ubicada sobre el río Paraná y compartida por las dos naciones. Sin embargo, era tan secreto que ni siquiera estaba al tanto el principal interesado, el presidente de la ANDE. Al enterarse de lo pactado, Pedro Ferreira se rehusó a suscribirlo. El miércoles 24 de julio, en medio de un mar de rumores, se hizo público el contenido del acta y Ferreira presentó la renuncia.

“Juicio político al presidente Abdo”, esa fue la consigna de la marcha de la oposición en Asunción el 27 de julio de 2019 (Photo by NORBERTO DUARTE / AFP)

“Juicio político al presidente Abdo”, esa fue la consigna de la marcha de la oposición en Asunción el 27 de julio de 2019 (Photo by NORBERTO DUARTE / AFP)

La discusión es muy técnica y difícil de comprender para los no expertos, así que el tema tardó un par de días en estallar. De hecho, el presidente Mario Abdo trató de presentar el acta casi como un testimonio de orgullo nacional. “Lo que se hizo como gobierno con miras a 2023, cuando va a ser la negociación de Itaipú, es decirle al Brasil: acá hay un Paraguay serio que no necesita migajas de nadie”, dijo el mandatario el jueves 25.

El caso se convirtió en una crisis nacional cuando quedó claro que, como consecuencia del acuerdo, Paraguay iba a tener que pagar entre 250 y 350 millones de dólares más por la energía —los cálculos varían según la fuente—, lo que implicaría un inevitable aumento de las tarifas para los hogares. Todo, en beneficio de otro país, y sin contraprestación alguna.

La usina hidroeléctrica de Itaipú, la más potente del mundo (Reuters)

La usina hidroeléctrica de Itaipú, la más potente del mundo (Reuters)

Hay razones jurídicas por las que el acta en sí era nula. Se hizo de forma secreta, no solamente frente a la opinión pública sino incluso ante la ANDE. El anexo A del tratado de Itaipú prevé que cuando hay un desacuerdo técnico la discusión se eleve a la cancillería de cada país. Pero para eso es necesario que haya primero un dictamen tanto de la ANDE como de Electrobras (su equivalente brasileña), y eso no existió. Solo había un acuerdo firmado entre embajadores en Brasilia. Esa es la razón por la que es nula”, explicó el ingeniero Nelson Cristaldo, especialista en energía y ex asesor de Itaipú, consultado por Infobae.

De un momento a otro, se empezaron a convocar protestas en la capital del país y manifestaciones de repudio de todos los sectores sociales y políticos. En un intento desesperado de contener el conflicto, el canciller Luis Alberto Castiglioni anunció el domingo a la noche que se dejaría sin efecto lo firmado, pero ya era tarde. El Partido Liberal Radical Auténtico, la principal fuerza opositora, le dio a Abdo un ultimátum de 24 horas para desplazar a todos los funcionarios involucrados y amenazó con iniciar un juicio político.

Se generó una crisis de esta envergadura debido a la importancia estratégica que tiene la energía producida por Itaipú para la economía paraguaya, y al gran valor geopolítico que tiene en el imaginario nacional. Era un acuerdo que implicaba un gran aumento de costos, que podía ser trasladado a la población paraguaya, así que fue rechazado fuertemente por los partidos de oposición y por la ciudadanía en general”, dijo a Infobae la politóloga Liliana Rocío Duarte, investigadora de la Universidad Católica Nuestra Señora de la Asunción.

El Presidente prefirió no comprobar si los legisladores liberales hablaban en serio y les dio lo que pedían. Castiglioni, Saguier Caballero, Alcides Jiménez —que había sido asesor técnico del canciller durante la discusión del tratado y que reemplazó a Ferreira tras su salida— y José Alderete —director paraguayo de Itaipú—, presentaron la renuncia el lunes.

Pedro Ferreira, ex titular de la Administración Nacional de Electricidad (ANDE) de Paraguay

Pedro Ferreira, ex titular de la Administración Nacional de Electricidad (ANDE) de Paraguay

El gesto sirvió para descomprimir, pero el efecto duró muy poco. Ferreira fue invitado el martes a declarar ante la Comisión Especial de Entes Binacionales y Desarrollo del Sistema Eléctrico del Congreso y su exposición fue explosiva. El ex titular de la ANDE contó que en el marco de las conversaciones con Brasil relativas a la renegociación del contrato de Itaipú, un “alto funcionario” que al principio no identificó le pidió que sacara de un borrador una cláusula para habilitar a Paraguay a vender energía en el mercado brasileño.

La nueva evidencia de que representantes del gobierno paraguayo intervinieron para beneficiar a Brasil redobló los pedidos de juicio político. Sobre todo, cuando se conoció que el operador era José Rodríguez González, asesor del vicepresidente Hugo Velázquez e hijo de María Epifanía González, titular de la Secretaría de Prevención de Lavado de Dinero, que debió dimitir.

El ex canciller de Paraguay Luis Alberto Castiglioni (Reuters)

El ex canciller de Paraguay Luis Alberto Castiglioni (Reuters)

Abdo quedó en la cornisa el miércoles a la tarde, cuando Honor Colorado, la rama del oficialista Partido Colorado que responde al ex presidente Horacio Cartes, anunció que apoyaría el juicio político impulsado por la oposición. Estaban los votos para iniciar el procedimiento en la Cámara de Diputados, y la incertidumbre se trasladaba al Senado, encargado de fallar una vez que se abre el juicio.

No obstante, Jair Bolsonaro decidió salvar a su par paraguayo. En un comunicado conjunto difundido este jueves, las cancillerías de ambos países acordaron anular definitivamente el acta de mayo y se comprometieron a negociar un nuevo acuerdo más adelante. Con esa concesión, Honor Colorado dio marcha atrás y retiró su apoyo al impeachment. “El daño fue reparado”, dijo Pedro Alliana, presidente de la Cámara de Diputados.

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