Incertidumbre, incertidumbre, incertidumbre, es la característica esencial que Ricardo Caballero resalta hoy a nivel de la economía mundial. Pese a ello, no es del todo pesimista y por ahora no avizora una recesión el próximo año. Igual advierte que el deterioro del escenario externo es el principal riesgo que sigue enfrentando Chile en lo inmediato. Junto con ello, opina del proyecto que busca reducir la jornada laboral a 40 horas y su visión es rotunda: “Creo la solución a nuestros problemas va para el otro lado…Ponerles horas mínimas a los gerentes puede ser una mejor medida”.

El economista, director del World Economic Laboratory del MIT, participará este martes 6 de agosto en la décima quinta versión del Seminario Económico de Grupo Security, donde bajo el título “Forward o Rewind, qué le espera a Chile”, expondrá junto al exministro Genaro Arriagada.

Chile va a pasar de crecer 4% en 2018 a menos de 3% este año. ¿Es una decepción o lo esperaba?

-El contexto internacional está muy complejo para una economía tan abierta como la chilena. Inicialmente este efecto fue compensado, porque había mucho pent-up demand (demanda reprimida) de inversión, producto de la confusión en las reglas del juego creada por el gobierno anterior. La energía de ese rebote inicial ya pasó.

¿Está al debe el gobierno en el contenido y avance de sus reformas?

-No estoy suficientemente interiorizado para entender el alcance de las restricciones políticas que enfrentan. En la vida, toda optimización está sujeta a restricciones y hay algunas que aprietan más que otras. Las políticas tienden a ser de las duras.

A propósito, este es un problema mundial. Es muy difícil hoy hacer reformas pro mercados, porque la desigualdad de riqueza ha subido mucho en el mundo. Lo que necesitamos son soluciones capitalistas a la desigualdad, porque si no lo resuelve el capitalismo, el sistema político se desbalancea y soluciones rápidas y dañinas para el largo plazo dominan la agenda. Ya vivimos un episodio reciente en Chile de este asunto.

Al respecto, ¿el país logró esquivar el daño permanente que algunos advirtieron tras los cuatro años de la administración anterior?

-Esto se demorará más de un gobierno en resolver. Y dependerá de que estos gobiernos encuentren soluciones a los problemas de desigualdad dentro del contexto de un modelo de mercado, que no dañen el crecimiento potencial.

¿Y cuáles son esas soluciones capitalistas contra la desigualdad?

-Tenemos que pensarlas rápido, pero últimamente depende de darle más incentivos a la clase media para ser más capitalista y beneficiarse de ello. Esto pasa por dar incentivos fuertes al ahorro y acceso, con algún mecanismo de protección subsidiado, a los altos retornos de activos riesgosos. Gran parte del aumento de la desigualdad de riqueza en las últimas décadas, en el mundo, es producto de la diferencia en estas dos variables: aumento en la diferencia en tasas de ahorro y en el spread de retorno entre activos riesgosos y seguros.

Diputados opositores impulsan un proyecto de ley que reduce la jornada laboral de 45 a 40 horas semanales y el gobierno se opone. ¿Chile debe avanzar en esa dirección?

-Puede tener un costo enorme. Creo que la solución a nuestros problemas va para el otro lado… Ponerles horas mínimas a los gerentes puede ser una mejor medida:)… Acá la gente se toma vacaciones largas, almuerzos largos, viernes cortos, feriados sándwich, etc… En Chile queremos trabajar como franceses y crecer como asiáticos. No funciona así la cosa, lo uno o lo otro. Decidan.

¿Sigue siendo el deterioro externo la mayor amenaza para el gobierno, como advirtió en noviembre, o ve mayores riesgos a nivel local?

-El externo, sin lugar a dudas.

¿Y todavía le preocupa que podamos volver a un ciclo político de extremos y que el gobierno anterior no haya sido algo temporal?

-Sí.

¿Hizo bien el Banco Central chileno en bajar la tasa 50 puntos base, pese a sorprender al mercado?

-Son un grupo muy bueno técnicamente y están mucho más informados que yo de la coyuntura chilena… No voy a poner en duda su decisión…

¿Cree que serán necesarios nuevos recortes?

-Este es principalmente un proceso mundial, que dependerá de si se calma la incertidumbre global luego o no. Si seguimos con incertidumbre, seguramente las tasas seguirán bajando. Pero es posible que Chile tenga un espacio adicional producto del shock de oferta agregada generado por la migración.

¿Es optimista o pesimista sobre el crecimiento de Chile en 2020? ¿Será mejor que este año?

-Depende mucho del resto del mundo. El escenario central es más favorable, pero con bandas anchas de confianza.

Guerra comercial y la FED

A fines del año pasado usted consideraba posible “un evento mayor” en la economía mundial. ¿Todavía lo ve factible en 2019-2020?

-Ese no era mi escenario central. Mi preocupación era, y sigue siendo hoy, que las grandes economías del mundo tienen muy poco espacio de reacción de política económica, en un ambiente de mucha incertidumbre política. La economía mundial está muy vulnerable, y la percepción de esta vulnerabilidad está deprimiendo la inversión y el crecimiento en casi todos lados.

Roubini y otros predicen una recesión el año que viene, ¿comparte esa mirada?

-Ese es su negocio… si no le apunta no pasa nada, y si lo hace, se transforma en gurú…;). Más en serio, hay muchos indicadores que elevan la probabilidad de una recesión en EEUU para el próximo año. Los más sofisticados indican probabilidades sobre el 30%. Pero para mí se necesita más que inercia para que ésta se materialice; tiene que haber un shock significativo adicional, y la fuente más probable de éste es algún descalabro de Trump y sus clones.

¿Cuánto afecta la guerra comercial entre EEUU y China, y cómo seguirá en 2020?

-Significativamente y su principal canal es, nuevamente, la incertidumbre. En EEUU es clarísimo que los sectores más expuestos a esta guerra comercial se están desacelerando más que el resto, y la inversión en estos sectores también se ha desacelerado mucho. En China el impacto es peor aún. Y el resto del mundo sufre a la pasada. Europa lo está pasando pésimo.

Creo que esta incertidumbre seguirá latente por mucho tiempo, con fluctuaciones en su intensidad. Las razones del conflicto son mucho más profundas que temas meramente comerciales.

Hay quienes estiman que Trump propiciará un acuerdo temporal para no golpear a la economía de EEUU de cara a las elecciones del próximo año. ¿Lo ve así?

-Sí. A Trump le preocupa mucho el mercado accionario. Tenemos un Trump-put(la idea que el Presidente no dejará caer los mercados) . Pero mucho depende de cuánto pueda controlar Trump su impulsividad, o de cuánto él necesite distraer de algún otro frente que se le abra. Además, él está trabajando en una narrativa donde culpará a la Fed si se produce una desaceleración y caída del mercado accionario. En esto es muy astuto, y tiene una base dispuesta a creerle todo.

¿Quién cree que será su contendor demócrata? ¿Saldrá reelegido? 

-Es muy temprano en el proceso para responder esa primera pregunta. Y es increíble que exista una probabilidad significativa de que Trump sea reelecto, a pesar de que es rechazado visceralmente por gran parte de la sociedad americana.

Para entender esto último y la importancia de la respuesta a su primera pregunta, hay que entender que Trump fue elegido con alrededor del 27% de los votos de la población votante. Es decir, el gran problema fue que Hillary Clinton era muy poco atractiva como candidata. Luego, mucha gente no votó. Trump tiene una base muy sólida, a la que alimenta continuamente con su circo, luego él tiene su 27% de votos más o menos fijo. Si el candidato demócrata termina muy acorralado hacia la izquierda, la participación será nuevamente baja y Trump saldrá reelegido.

Contrariamente a la predicción de ciencia política, el sistema de primarias de EEUU está destruyendo el centro. Hay personas que habrían sido grandes candidatos, como Michael Bloomberg, que hubiesen reducido la probabilidad de una reelección de Trump a cero, pero que no son viables en el sistema actual.

¿En qué situación se encuentra la economía de EEUU y qué espera para 2020?

-Está creciendo a tasas ligeramente por sobre su tasa potencial, pero impulsada principalmente por déficits fiscales y consumidores, ya que como mencioné, la inversión está deprimida por la incertidumbre. Los consumidores están claramente más preocupados acerca del futuro de la economía que hace unos meses, pero los déficits fiscales seguirán por mucho tiempo y, por el lado positivo, hay un flujo significativo de gente volviendo a la fuerza laboral. Como mencioné, el escenario de inercia no es de recesión.

¿Cuánto ayuda la baja de tasas de 25 puntos base que acaba de decretar la Reserva Federal?

-La política monetaria es más que el ajuste de la tasa. De hecho, este fue lo que se llama un hawkish cut”. Es decir, un recorte de tasas que fue dominado por el aumento de tasas futuras esperadas versus lo que el mercado anticipaba. Por eso la reacción inicial de risk-off (salir de activos más riesgosos) del mercado.

Más en general, desde hace un tiempo los recortes de tasas funcionan principalmente aumentando el precio de los activos riesgosos, lo que genera un efecto riqueza y aumento de consumo. Sin embargo, la inversión, bloqueada por la incertidumbre, no parece responder.

¿Era imprescindible que la Fed recortara las tasas, o Jerome Powell sucumbió a la presión de Trump?

-No era imprescindible. Pero tampoco creo que las presiones de Trump hayan importado mucho. Más bien, es la incertidumbre generada por el comportamiento errático de Trump que ha llevado a la Fed a hacer un ajuste de tasas de precaución. Yo no estoy muy de acuerdo con la estrategia… y creo que ellos tampoco están muy convencidos, por eso hicieron el hawkish cut.

Pero Trump anunció nuevos aranceles contra China el jueves, aumentando la apuesta de los mercados de un recorte adicional de tasas en EEUU. ¿Subió esa probabilidad, cuándo se podría concretar?

-Veremos quién pestañea primero. Tanto la Fed como Trump estarán mirando los mercados. Si estos caen fuertemente, Trump va a mandar tweets conciliatorios. Pero indudablemente subió la probabilidad de un recorte (de tasas) en el próximo meeting. Es más, Trump parece estar usando los recortes de tasas para apurar la presión sobre China. Podemos entrar en una dinámica muy extraña si esto continua.

¿Cuánto más se complicó la guerra comercial con esto? 

-Veremos más detalles en los próximos días. Trump está muy ansioso por mostrar progreso en este frente y está preocupado de que China haya decidido dilatar hasta después de la elección. No estoy seguro que esta última amenaza sea una escalada significativa, sino más bien un mensaje de urgencia. Puede acelerar un poco el proceso. No hay que olvidar que Trump es un tipo guiado fundamentalmente por su imagen, le dan lo mismo los asuntos de fondo. Esto le da muchas opciones a China de hacer algo “para las cámaras” y bajar la tensión. Pero Xi también tiene que preocuparse de sus “cámaras” y ahí está el problema de corto plazo, especialmente ahora que se le abrió un frente nuevo con Hong Kong.

Con eso, ¿EEUU crecerá en 2020 más o menos que en 2019?

-Muy luego para decidir esto. Veamos qué pasa en los próximos días. Incertidumbre, incertidumbre…

¿Tiene algún riesgo está renovada política monetaria expansiva de la Fed?

-Gran parte de la recuperación económica ha sido en base a apoyo al valor de los activos riesgosos. Una política sobreexpansiva corre el riesgo de aumentar mucho la especulación en este tipo de activos, pero este no parece ser un riesgo mayor en este momento. Las valuaciones no son desorbitantes y los grandes bancos no están sobreexpuestos. Hay algunos temas en el mercado de bonos corporativos y de créditos privados que han crecido mucho, y en algunas estrategias de acciones congestionadas, pero no parecen constituir un riesgo sistémico.

¿Y qué pasará con el estímulo fiscal que introdujo Trump al rebajar impuestos? ¿Cuándo se pagará esa cuenta?

-Ciertamente no será pagada por el crecimiento adicional prometido… voodoo economics”… Los grandes déficits fiscales, generados en tiempos de boom, no de recesión, serán parte de la mala herencia de este gobierno. Pero a pesar de estar en desacuerdo con esta política fiscal, no veo una crisis de corto plazo por este problema, ya que hay una enorme demanda por bonos del Tesoro, y no hay muchos sustitutos para ellos.

¿Es Trump y sus acciones la principal amenaza para EEUU y para el mundo?

-No es el único, también tenemos a Johnson, Salvini… pero dada la importancia de EEUU en materias económica y geopolíticas, él se lleva “el trofeo”….

Esto es en el corto plazo, pero hay que entender que Trump y sus pares son solo un síntoma desagradable de algo más profundo. Si mañana terminamos con Bernie Sanders de Presidente, tendremos un mucho mejor ser humano en la Casa Blanca, pero con políticas económicas tanto o más desastrosas… Su popularidad, como la de Trump y Johnson, refleja que hay mucha gente muy disconforme con las desigualdades que ha generado la economía en las últimas décadas y está dispuesta a embarcarse en agendas populistas o simplemente destructivas.

¿Qué tan dañada está saliendo China de la guerra comercial o está más afectada por su dinámica interna?

-Ha tenido un impacto muy significativo. Es cierto que parte de sus exportaciones las están haciendo a través de Vietnam y otros, pero los efectos macroeconómicos han sido mucho más importantes que el efecto directo del comercio. Las guerras comerciales generalmente se extienden más allá de lo puramente comercial, especialmente en un contexto donde la hegemonía sobre la economía mundial está en juego. Este ambiente dificulta enormemente la toma de decisiones estratégicas del sector privado. Por otro lado, China tiene espacio de política económica y tienen palancas distintas a las de nuestras economías que les ayudan en situaciones álgidas, y las están usando con éxito.

¿Logrará el gobierno chino seguir con una transición gradual hacia un menor crecimiento?

-Es difícil saber exactamente que les está pasando, ya que ellos también “suavizan” las estadísticas macroeconómicas. Los indicadores indirectos sugieren que, ausente nuevos shocks, ya pasaron por la parte más baja de este ciclo y sus políticas de apoyo empiezan a ganar tracción.

Impacto del Brexit

¿Y Europa conseguirá levantar cabeza? ¿Dónde están ahí los focos de riesgo inminente?

-Ellos han sido muy afectados por el ambiente de guerra comercial y la incertidumbre adicional del Brexit. Estas incertidumbres han afectado particularmente a los sectores manufactureros. Luego, no es sorprendente que economías donde este es un sector importante, como Alemania, lo estén pasando particularmente mal. De más está decir que Alemania es el principal motor de Europa, luego su desaceleración es compleja para Europa. Se suma a todo esto el populismo de Italia, que es una bomba de tiempo para la zona Euro.

El fin del período de Angela Merkel en 2020 en Alemania, ¿introduce un factor de incertidumbre en la región? ¿Se le echará de menos?

-Ella ha sido una fuente de estabilidad para Europa, manejando muy bien las frecuentes contradicciones entre las necesidades regionales y la perspectiva conservadora doméstica. Los alemanes no confían en sus socios del sur de Europa. Ya veremos cómo sigue su salud. Ella ha sido muy importante en la formación de consensos y en este momento no hay un sustituto obvio en Alemania o fuera de ella.

¿Y qué espera de Boris Johnson en Reino Unido?

-Uff. Este es otro personaje de pesadilla. La anticipación del Brexit ya le ha costado una desaceleración importante a Reino Unido y también ha impactado a Europa continental. Pero el verdadero peligro para la economía mundial es un riesgo de cola (evento de baja probabilidad, pero catastrófico). La economía de Reino Unido no es suficientemente grande como para afectar a la economía global a través de mecanismos directos de demanda agregada, pero su complejo sistema financiero sí lo es. Existe la posibilidad de una cascada catastrófica por algún efecto de red no esperado.

Rosanna Costa, ¿futura presidenta del BC?: “Me parece muy bien. Es muy capacitada”

¿Le parece adecuada Christine Lagarde para comandar el Banco Central Europeo (BCE)?

-Sí. Ella es una persona que se maneja muy bien en negociaciones internacionales complejas, que es una dimensión única del BCE sobre otros bancos centrales. No tiene la misma preparación técnica que Mario Draghi en política monetaria, pero tiene la suficiente como para entender los argumentos técnicos y se sabe asesorar.

Y en Chile, ¿cómo ve la posibilidad de que Rosanna Costa presidiera a futuro el Banco Central?

-Me parece muy bien. Rosanna es una economista muy capacitada que ha estudiado la economía chilena desde una variedad de ángulos. Que quede claro, eso sí, que no sé quiénes son los candidatos, luego no estoy dando una opinión respecto de esa selección.

¿Que Costa no tenga un doctorado en Economía, es un impedimento para llegar a esa posición?

-Para nada. Esa no es una posición de investigación de frontera, que es el objetivo de estudios de doctorado. Para mí, la principal importancia de un doctorado para ese puesto es la señal de que se trata de una persona inteligente y muy dedicada a la economía. Esas dos señales las ha dado Rosanna a través de otros mecanismos.

Mayor riesgo en Argentina: “La vuelta de Cristina Kirchner, con su populismo y corrupción”

¿En qué pie ve a América Latina en lo que resta del año y 2020? El FMI acaba de corregir a la baja su estimación de crecimiento para la región.

-América Latina no es un mamífero, no tiene capacidad de generar su propia temperatura corporal. La desaceleración del mundo, especialmente como resultado de una guerra comercial, ha sido muy mala noticia. Estamos amarrados a ella.

Además, estos problemas externos interactúan con debilidades internas. El caso reciente más dramático de esta interacción es el de Argentina.

Por otro lado, los estímulos que vienen de los bancos centrales en el mundo desarrollado y de las medidas compensatorias de China, auguran una estabilización del contexto externo… si no hay shocks adicionales…

Respecto de Argentina, ¿lo ha decepcionado el manejo económico del gobierno de Macri? ¿En qué se equivocó?

-Le fallaron dos apuestas. Primero, que tendrían más tiempo para arreglar la situación fiscal. Segundo, pensaron que la señal de seriedad de ellos sería suficiente para crear un gran boom de inversión y capitales.

En la primera tuvieron algo de mala suerte. Los afectó mucho el contexto internacional. Como expliqué el año pasado, eran un canario en un ambiente de mucho monóxido de carbono, producto de las incertidumbres de guerras comerciales y del proceso de normalización de tasas de la Fed. En la segunda, fueron un poco ingenuos. A los inversores no solo les preocupa el gobierno de turno, sino que los posibles gobiernos futuros, y eso en Argentina no está para nada garantizado…

¿Y cuál es su principal riesgo económico en lo inmediato, un nuevo default?

-Una vuelta de Cristina Kirchner, con su populismo y corrupción. Sería la materialización de esa preocupación que mencioné en mi respuesta anterior. Argentina necesita cambiar su imagen de una vez por todas, o seguirá dependiendo de la última cosecha…

¿Qué le ha parecido AMLO en México? ¿Qué tan compleja es la renuncia de su ministro de Hacienda y los argumentos del gobierno?

-La carta de renuncia lo dice todo. Muy preocupante, pero no una gran sorpresa…

¿Es optimista o pesimista sobre Bolsonaro en Brasil? ¿Sacará adelante al país?

-No lo sé. Brasil tiene un grave problema fiscal. Lo sobrevive en este mundo de tasas bajas, pero son muy vulnerables a una subida fuerte de sus spreads. Ya veremos cómo les va con las reformas.(Entrevista de Olga Bustamante para La Tercera)

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