El recrudecimiento de la guerra comercial está pasando la cuenta a todos los mercados del planeta. Y uno de los que más reacciona al enfrentamiento entre las dos potencias es el cambiario.

En medio de la durísima caídas de las acciones, el dólar se ubicó en una punta vendedora de $ 720,80 al término de las operaciones del mercado interbancario, lo que representa su nivel más alto desde el 25 de enero de 2016.

Se trata de un fuerte salto de $ 7,5 en relación al viernes, día en que ya había subido $ 7,8 respecto al jueves. En tres días de amenazas arancelarias estadounidenses y represalias chinas, el dólar acumula una fuerte alza de $ 23,5.

La moneda local se vio especialmente afectada por el cobre que lisa y llanamente se desplomó en la Bolsa de Metales de Londres. Según Cochilco, la materia prima sufrió una contracción de 1,99% y rompió un importante piso técnico, cotizándose por debajo de los US$ 2,60.

“Está realmente la grande. Esto es guerra de verdad”, dijo un operador de la plaza local, en referencia a la represalia china de dejar cae el yuan a mínimos desde 2008.

La respuesta de los mercados refleja la preocupación por el menor crecimiento en medio del escalamiento de la guerra comercial. Las materias primas -de las cuales China es gran importador- hacen lo propio (cobre -1,2%, petróleo -2,2%) arrastrando por consiguiente a las monedas emergentes (cuyas economías se encuentran basada en la exportación de materias primas), dijo Itaú análisis económico

“Las tasas de los bonos del tesoro se desploman en medio del refugio de los inversionistas en activos seguros y las perspectivas que la Fed podría implementar mayor estímulo dado el nuevo escenario global”, comentó la entidad.

En ese contexto, el analista de Alpari, César Valencia, advirtió que el tipo de cambio debería seguir subiendo en los próximos días toda vez que hoy rompió la resistencia técnica ubicada en los $ 720.

Imacec

La moneda nacional tiene como referencia adicional al pobre Imacec de junio, el cual mostró una expansión de 1,3%, muy por debajo de las expectativas. Esto aumenta la presión para que el Banco Central baje la tasa de interés en su próxima reunión de septiembre.

Según Pulso Trader, el emisor tiene mayor margen para un recorte más agresivo en la tasa de interés, algo en lo que concuerda Valencia quien cree que el próximo movimiento es una baja de 50 puntos base.

El panorama global asoma muy desfavorable. Los inversionistas recurrieron a activos como el yen japonés y el oro, y los rendimientos de los bonos se hundieron a niveles sin precedentes ya que un empeoramiento del panorama estimuló las apuestas a que los bancos centrales tendrán que reducir las tasas de manera más enérgica.

/psg @Radio_Santiago