Tras 4 meses de discusión, 15 sesiones de estudios, 43 audiencias, la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado aprobó por unanimidad la suscripción del Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico entre Australia, Brunéi Darussalam, Canadá, los Estados Unidos Mexicanos, Japón, Malasia, Nueva Zelanda, la República de Chile, la República del Perú, la República de Singapur y la República Socialista de Vietnam, conocido como TPP11.

Este respaldo contundente obedeció a que se firmó un protocolo de acuerdo entre los  senadores y la Cancillería para abordar distintos temas en los cuales ha habido inquietudes como la probable incorporación de Estados Unidos –que formó parte de las negociaciones pero no quiso suscribir- o la autonomía para cambiar las leyes sin ser llevado a un tribunal arbitral internacional.

El Canciller, Teodoro Ribera agradeció el apoyo señalando que el protocolo es una forma de fortalecer las políticas de Estado y poner de relieve los temas que interesan a la ciudadanía actualmente. “La firma de estos tratados es relevante porque la globalización enfrenta hoy un proceso de desglobalización que para un país como Chile puede resultar muy caro”, manifestó.

Asimismo recalcó que el interés del gobierno es que este Tratado sea aprobado por una mayoría sustancial.

“Este protocolo preserva nuestros intereses, nos resguardara de poder hacer reformas en lo ambiental y laboral, por ejemplo. No estoy de acuerdo con lo que ha hecho el gobierno al no firmar el acuerdo global de migraciones ni el de Escazú pero no voy a dejar de rehén a Chile –rechazando el TPP- so pretexto de que se firmen otros acuerdos que también son beneficiosos”, remarcó por su parte el senador Ricardo Lagos (PPD).

El protocolo consta de 15 puntos que implica una mayor información al Congreso sobre el avance e implementación de este acuerdo. Entre algunas consideraciones están por ejemplo la inclusión de EEUU: “ En el caso que EEUU u otro país solicite ingresar al CPTPP, las materias de propiedad intelectual y todo el resto que han quedado suspendidas, no se aprobarán automáticamente, sino que deberán ser renegociadas”.

También se enfatiza en la autonomía local para legislar sobre diversas materias: “el Gobierno reitera el derecho esencial e inherente que mantiene el país para regular y preservar la flexibilidad para establecer sus prioridades legislativas y regulatorias…el  TPP no contiene disposiciones ni establece obligaciones que impliquen para Chile la modificación del ordenamiento jurídico vigente en materia de medicamentos, por lo que no se generarán impactos negativos respecto al precio interno de los medicamentos ni el acceso al mercado de los medicamentos genéricos”.

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