“La confianza en Chile, y en particular en sus empresas, es baja”. Así lo revelaron los resultados de la investigación sobre confianza organizacional que realizó DataLab y la Escuela de Administración de la Pontificia Universidad Católica de Chile, los cuales fueron presentados este jueves en el marco del seminario “Confianza al interior de la empresa en Chile: ¿Cómo fortalecerla?” que se llevó a cabo en dicha casa de estudios.

En la jornada, donde también se dieron a conocer los resultados del Índice de Confianza Organizacional (ICONO), expusieron Carlos Portales, director de DataLab, y Cristóbal Hollstein, parte del equipo que lideró esta investigación, quienes hicieron énfasis en la importancia de la confianza dentro de las instituciones, considerando que “a mayor confianza, hay un mayor nivel de productividad y mayor compromiso”.

Pese a ello, las conductas concretas de confianza medidas por el índice ICONO registraron una caída de 9,3 puntos con respecto al periodo anterior. Esto, porque si en el periodo 2016-2017 la cifra promedio de confianza en las organizaciones chilenas fue de un 47,9%, en 2018-2019 tan sólo fue de un 38,6%.

Dentro de este escenario, una “peor percepción de empatía entre los actores al interior de las organizaciones” se configuraría como uno de los principales factores que explicarían tal baja, lo que a su vez se asocia a problemas de comunicación, coordinación y liderazgo en la empresa.

“En las personas, en sus vínculos con otras y con instituciones, se ha ido produciendo un distanciamiento. Y también, el proceso de desarrollo que ha tenido Chile ha generado un proceso de individualización, es decir, nos hemos ido preocupando de nuestro bienestar, de nuestro trabajo, de nuestro desarrollo. Y eso ha ido instalando al ‘otro’ como un otro mucho más lejano, incluso a veces competidor, como un adversario. Tenemos menos preocupación por lo colectivo, por la generación de bienes públicos, porque estamos mucho más preocupados por  nuestro propio desarrollo”, explicó a EL DÍNAMO Carlos Portales.

Asimismo, el índice reveló que la “confiabilidad de otros” resulta insuficiente en todos los niveles de la organización, no llegando a superar el 54%. Además, el estudio dejó en evidencia que los gerentes, al ser el grupo que menos confía en los miembros de su organización, están instaurando una cultura vertical que dificulta el desarrollo del trabajo en equipo.

Cabe mencionar que la metodología de este índice incluyó encuestas a 7.710 personas, entre dirigentes sindicales, trabajadores, jefaturas intermedias y gerentes. Y 575 focus grupos y/o entrevistas a grupos representativos.

La importancia de la confianza y cómo fomentarla

La confianza tiene un gran impacto en el desarrollo de las naciones. De hecho, existe una correlación que da cuenta que a mayor confianza, mayor es el desarrollo y GDP per cápita de los países (Trust and GTDP 2016, Our World in Data).

Y es que la confianza, según reveló DataLab, contribuye a un mejor desempeño, tanto organizacional como a nivel de equipos e individual. Por lo mismo, resulta fundamental que las empresas en Chile mejoren los índices de confianza al interior de ellas.

Pero, ¿cómo incrementar ésta? Aquí es cuando entran a jugar varias buenas prácticas y metodologías, entre ellas fortalecer los liderazgos. “Hay tres factores que ayudan a construir la confianza. Uno son las capacidades, es decir, yo creo en otro cuando tiene capacidades, y si yo tengo un liderazgo que no tiene recursos o no da respuestas, empiezo a dudar de la capacidad del líder y a desconfiar. En segundo lugar, yo confío en mis líderes cuando son empáticos, cuando van a terreno y cuando yo puedo hacerles preguntas directas, cuando hay un vínculo y me empiezan a invitar a participar del proyecto de la organización. Y la tercera variable tiene que ver con la consistencia, la integridad, que lo que se comunica a las personas lo vean en el día a día, en la práctica”, detalló Portales.

Dentro de este contexto, desde DataLab destacaron iniciativas como, por ejemplo, la capacitación por tres años que realiza AFP Hábitat para sus líderes intermedios, con el fin de mejorar la confiabilidad en ellos por parte de gerentes, trabajadores y sindicatos. O bien, el fortalecimiento del liderazgo en terreno que está llevando a cabo Purocobre, donde el gerente general se reúne trimestralmente con los 200 supervisores de la compañía para conversar acerca de los resultados, proyectos y entender sus preocupaciones, y así contribuir  a un mejor desarrollo desde la base.

“Hoy el rol de los líderes es triple, porque lo que mostramos en el estudio es que los chilenos valoramos las tres variables -capacidades, empatía y consistencia- en simultáneo para confiar en otro, no es que una sea más importante que la otra, y por lo tanto, el liderazgo se hace más exigente”, afirmó Carlos Portales.

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