Tras la tormenta, la calma. Tras la calma, la tormenta. Ayer todo era miel sobre hojuelas luego que Donald Trump anunciara que postergará hasta diciembre la entrada en vigencia de los aranceles a productos chinos.

Pero hoy todo cambió. Malos datos económicos en Europa y China dispararon los temores sobre la salud de la economía mundial, a los que se suma la curva de rendimiento de la deuda de EEUU a dos años que se invirtió por primera vez desde la crisis subprime, lo que sugiere una recesión en la mayor economía del mundo.

En ese contexto, el dólar subió hasta los $ 711,50 vendedor, un alza de $6,2 en relación al cierre de ayer.

“La cotización del dólar muestra un repunte en la presente jornada, viéndose apoyado por los mayores temores de recesión después que la rentabilidad de los bonos del tesoro a diez años ha caído por debajo de la rentabilidad de los bonos del tesoro a 10 años, lo que se conoce como inversión de la curva”, dijo Ricardo Bustamante, jefe de Estudios Trading de Capitaria.

Al peso chileno lo golpeó además el retroceso de los precios del cobre en Londres. Ello en reacción al pobre desempeño de la industria china, que deja al descubierto su desaceleración en medio de la guerra comercial.

Cabe recordar que el peso chileno es sensible a las variaciones del precio del cobre, que es el principal producto de exportación del país.

El analista de Alpari, César Valencia, dijo que “el dato que más afectó al cobre fue el índice de producción industrial, donde se esperaba un incremento de la producción de un 6% y sólo creció un 4,8%. Este escenario negativo para la economía asiática presiona a la baja el metal, lo que genera debilidad al peso chileno”.

El peso argentino tampoco ayuda. Pese a los anuncios de Mauricio Macri, la moneda del vecino país sufre un nuevo desplome, de casi 5,84%, mientras que el riesgo sigue trepando.

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