Tras el derrumbe de una casa la tarde de ayer martes en el cerro Bellavista de Valparaíso, hecho que dejó como saldo seis muertos, salieron a la luz los cuestionamientos sobre el estado de los inmuebles de la ciudad puerto.

En esa línea, el director de la Escuela de Construcción Civil de la Universidad de Valparaíso, Uriel Padilla, afirmó que -al menos- 1.500 viviendas están con riesgos de colapso.

“Nosotros estimamos de que como la mayor cantidad de viviendas está en la parte alta y la mayor cantidad está con su topografía intervenida, estimamos que menos de mil quinientas no deberían ser”, acotó el académico, añadiendo que un factor relevante al respecto es el área geográfica donde se emplazan los hogares.

Padilla es autor -junto a otros profesores- de un estudio sobre la constructibilidad de los asentamientos urbanos en Valparaíso, el cual plantea que a casi una década del terremoto del 27F sigue siendo un riesgo caminar por el plan de la ciudad puerto.

“Lo que a veces podamos realizar y aportar, a veces no tiene el eco que consideramos debería tener”, lamentó el profesor, añadiendo que el subsuelo de la casa siniestrada “no cumplía con las condiciones técnicas y de supervigilancia del mantenimiento de la vivienda desde el punto de vista de las instalaciones de agua potable y alcantarillado”.

Consultado por los factores que podrían prevenir este tipo de tragedias, Uriel Padilla aseveró que “lo que se necesita es que el elemento de sujeción sea un muro de hormigón armado o un muro en mampostería en piedra”.

“Aquí hay un tema que una simple filtración de agua desde una cañería, que están enterradas y el propietario no la observa, pero si puede identificar que un grado de humedad en la vivienda, es un aviso de que hay que hacer las reparaciones y mantenimiento”, señaló el académico de la UV.

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