El presidente de EEUU, Donald Trump, aseguró que la seguridad financiera del gigante del norte de América depende de que él sea reelegido en los comicios de 2020. “Me amen o me odien, deben votar por mí”, dijo Trump.

El mandatario habló en un acto de campaña en Nueva Hampshire, un estado que espera ganar en 2020. Trató de tranquilizar a sus seguidores sobre el estado de la economía nacional a pesar de la volatilidad del mercado accionario.

Ante una multitud bulliciosa en el estadio de la Universidad del Sur de Nueva Hampshire, Trump descartó los temores crecientes por la economía y una caída del 3% del índice Industrial Dow Jones el miércoles, provocado por una desaceleración de la economía global y una inversión en el rendimiento de los bonos del Tesoro que en el pasado ha sido presagio de recesión.

Evitar una caída de la economía es crucial para las esperanzas de reelección de Trump.

“Estados Unidos tiene en este momento la mejor economía del mundo”, dijo el presidente.

Trump, que llegó a la Casa Blanca con la promesa de provocar un boom económico histórico, sostuvo -como hace con frecuencia- que una derrota suya en 2016 habría provocado una caída catastrófica de los mercados. Advirtió que una derrota en 2020 significará que las pensiones de los estadounidenses se “irán al demonio”.

Éste fue el primer acto de Trump desde las matanzas en El Paso, Texas, y Dayton, Ohio, que dejaron 31 muertos y decenas de heridos.

Trump también acusó a la Unión Europea de ser “peor que China, aunque más pequeña”.

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