Está semana todo giró en torno a Argentina. ¿Lo sucedido en las PASO es el principio del fin del giro a la derecha en la región? ¿Se pueden sacar ejemplos de lo que pasó en ese país acá en Chile (para unos y para otros)? ¿El kirchnerismo 2.0 será distinto al 1.0 (algunos incluso ya comienzan a hablar del “albertismo”, con ese afán transandino de personalizar a los movimientos)? Preguntas como esas se multiplicaron el domingo en la noche y se fueron decantando a lo largo de la semana, luego de que los resultados electorales en las primarias argentinas, las llamadas PASO (por lo de primarias, abiertas, simuntáneas y obligatorias) revelaron lo que pocos preveían. No la derrota -que estaba anunciada-, sino su magnitud. Quince puntos de diferencia a favor de la dupla Fernández-Fernández sobre Macri-Pichetto fue demasiado. Bastó eso, para que lo que eran unas primarias, terminara convirtiéndose casi en un resultado definitivo. Pese a que Macri salió a decir que trabajará por revertir el resultado -y se apresuró a tomar medidas-, algunos comenzaron a sugerir su salida anticipada y otros escribieron que “sólo un milagro” cambiaría el resultado en octubre. Con ello no sólo los mercados recogieron el golpe, con un desplome histórico de la bolsa transandina, sino que las páginas de opinión se llenaron de previsiones e interpretaciones sobre el terremoto argentino.

 “Es la economía, estúpido”, fue la manida frase que se repitió después de la derrota. “El aumento de pobreza, de desempleo, desigualdad y un gobierno que ha tenido tres de sus cuatro años en recesión, explican esta pérdida de apoyo en los sectores medios y medios bajos”, escribió el analistas transandino Rosendo Fraga, quien agregó otro punto que dio vuelta tras la magnitud de la derrota: “Para la primera vuelta faltan dos meses y medio y la combinación de riesgo electoral y volatilidad económica plantean problemas de gobernabilidad”. El camino no será fácil para Macri. “Veo muy difícil remontar una diferencia de 15 puntos”, sostuvo, por su parte, en una entrevista de la periodista Valentina Jofré el director regional de IDEA internacional, Daniel Zovato. Y ante esa complejo panorama, Patricio Zapata no dudo en apuntar hacia las fallas de liderazgo del mandatario transandino y lo hizo con dureza. “Cuando los países enfrentan grandes crisis, necesitan grandes líderes. Macri no estuvo a la altura”, sentenció.

Manuel Marfán también abordó al “terremoto político” argentino en su columna de ayer, haciendo de paso un recuerdo histórico sobre el peso económico que alguna vez tuvo ese país. “En 1896, el mejor año para Argentina, su PIB per cápita era el más alto del mundo. Sobrepasaba en 15% el de EEUU”, escribió recogiendo los datos del Maddison Database de la Universidad de Groningen. Hoy, sin embargo, el panorama es muy distinto. Efecto del “Populismo crónico”, quizá, como tituló su columna. Pero junto con ello, al igual que varios columnistas durante la semana, también apuntó a las culpas de Macri. “El ajuste de tarifas que debía hacerse sí o sí, se hizo mal. La brusquedad del primer paso generó un repunte inflacionario que marcó el principio del fin”, aseguró , aunque destacando un dato que no es menor, en la medida que se cumpla: “Cuando el Presidente Macri termine su mandato marcará un record curioso. Será el único presidente no peronista, elegido democráticamente, que logrará completar su periodo constitucional en los últimos 70 años”.

Pero siendo justos con Macri -más allá de los muchos errores que sí cometió-, hay que reconocer que no tomó al país en la mejor de las condiciones -algunos incluso dirán que eran catastróficas. Aunque lo cierto es que al final demasiadas expectivas incumplidas conducen al fracaso. Un punto sobre el que ahondó Soledad Alvear. “Lo que ocurrió el domingo no es nada diferente de lo que pasa con cualquier electorado desilusionado”, escribió, haciéndose eco de aquellas voces que muchas veces comentan en Argentina que “los radicales (y otros) son honestos pero no saben gobernar y los peronistas son ladrones, pero los únicos que saben gobernar”. Y agregó un punto sobre lo del “electorado desilusionado” que pareció retumbar por estos lares: “En otras latitudes varios deben estar tomando nota, no me cabe duda”. ¿Pero qué repercusiones tiene lo sucedido en Argentina en nuestro país? En La Moneda se apresuraron a marcar diferencias, especialmente en el plano económico . Son realidades distintas, insistieron. “Argentina está en recesión, Chile hoy es un país que crece”, dijo la vocera, mientras el propio presidente declaró: “La economía chilena y argentina están en situaciones diferentes”. Pese a ello, el escenario abre interrogantes sobre el futuro de las relaciones bilaterales y el clima económico.

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