Hace unas semanas, la ley que prohíbe la entrega de bolsas plásticas en el comercio cumplió su primer año. Más allá de los efectos medioambientales que persigue, también ha incidido en aspectos domésticos, como compras en supermercados.

El Estudio de la Calidad de Servicio en la Industria Supermercadista de mayo, hecho por el Centro de Estudios del Retail (Ceret) de Ingeniería Industrial de la Universidad de Chile, recogió por primera vez el impacto que ha generado la regulación en los hábitos de consumo, y son principalmente dos: compras más planificadas y de menor tamaño.

El 64,6% de los consultados (totalmente de acuerdo-de acuerdo), afirmó preocuparse de no comprar más de lo que puede transportar, y el 53,4% (considerando ambas opciones) sostuvo que planifica mejor sus compras.

La mejor planificación apuntaría a visitar menos el supermercado, mientras que las canastas más pequeñas aumentarían la frecuencia de compra, pero con un desvío a otros formatos de comercio. Es más, el 21,5% aumentó sus compras por internet, y el 31,2% sostuvo que ciertas cosas que compraba en supermercado, ahora lo hace en otros comercios.

“En el neto, no hemos identificado una tendencia marcada en ninguna de las dos direcciones. Sin embargo, es esperable que en el mediano plazo la prohibición de bolsas plásticas sí genere cambios de hábitos de compra, tanto en la frecuencia de visita como en la dinámica misma de la compra dentro de la sala”, explicó el director del Ceret, Marcel Goic.

Agregó que la evidencia “anecdótica” de esta primera revisión, “sugiere que una fracción menor de compras impulsivas o al paso habrían migrado a otros formatos de mayor conveniencia”.

¿Estas compras más planificadas y acotadas han repercutido en el tiempo en sala? En comparación con la anterior medición, “hay algún indicio de visitas más cortas, pero solo en supermercados medianos; en los tiempos de visitas en el formato hipermercados no vimos diferencias”, precisó Goic.

Costumbre

Si bien la medida en un inicio generó cierta resistencia, el estudio arrojó que 75,5% de los encuestados está acostumbrado a que no le entreguen bolsas plásticas, mientras que el 14,2% declaró no acostumbrarse. En tanto, 25,6% afirmó que el empaque de productos se ha vuelto más lento que antes.

Independiente de todo lo anterior, la evaluación general de los consumidores respecto de la normativa es positiva: 82% cree que es una buena idea para la sociedad y, en general, puntúa con buena nota a los supermercados respecto a cómo se han hecho cargo de la implementación. Hiper Lider tiene la mayor nota, con 5,8, y Express de Lider registró la más baja, con 5,4.

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