A casi 24 horas de su llegada a Chile, el Mauricio Hernández Norambuena prestó declaración ante el ministro en visita para causas de DD.HH., Mario Carroza.

Al interior de una sala del Centro de Justicia, y solo un par de metros de distancia, el Comandante Ramiro conversó con el magistrado, enfocándose principalmente en la rebaja de condena que, a su juicio, debería reconocerse.

“Respecto del secuestro de Cristián Edwards y el homicidio de Jaime Guzmán, si deseo declarar en forma libre y espontánea”, partió señalando, según confirmó Emol.

En esa línea, el condenado a dos cadenas perpetuas por ambos hechos enfocó su testimonio en la cantidad de años que debería comenzar a cumplir. De acuerdo al Gobierno, y en base al acuerdo pactado con Brasil, este debería ser de 27 años. Hernández, sin embargo, asegura que se debería descontar el tiempo que permaneció recluido en el extranjero a raíz del proceso de extradición.

“Se me informó siempre que estaba cumpliendo la ‘preventiva’ (prisión) y ese tiempo se iba a abonar mientras se resolvía mi extradición (…) El pedido de extradición se realizó en el año 2003 y aceptado en el año 2006, y en esa fecha se me otorgó la detención provisoria por el proceso de extradición y desde ahí se comienza a contar el tiempo”, aseguró ante Carroza.

La decisión, sin embargo, quedó en manos del ministro Carroza, quien señaló tras la diligencia que tratará de resolver lo antes posible. Sí confirmó que se deberán restar los tres años que Hernández alcanzó a cumplir antes de su fuga desde la Cárcel de Alta Seguridad en 1996.

Sobre esto último también se le consultó al ex frentista, quien se limitó a decir: “No deseo declarar por estos hechos por el tiempo transcurrido desde ocurridos, es decir , más de 22 años”.

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