“Algunos trataron de decir que esto se iba a ganar por un voto o dos, aquí se ganó por casi 20 votos en muchos de los artículos que son los más debatidos”.

Así celebraba el ministro de Hacienda, Felipe Larraín, luego que la Cámara de Diputados despachara al Senado el proyecto de modernización tributaria, uno de los proyectos más emblemáticos de la administración de Sebastián Piñera. El jefe de finanzas públicas destacaba que se había visado el 95% de la reforma.

Lo cierto que entre otras cosas, la sala del hemiciclo aprobó la reintegración -calificado como el corazón de la reforma-, el régimen propyme, impuestos digitales, IVA a la construcción, contribuciones adultos mayores y tratamiento para los Establecimiento de Larga Estadía (Eleam), el 1% regional, la digitalización del SII, el impuesto verde, la boleta electrónica, la depreciación instantánea, la norma de gastos necesarios para producir la renta y la responsabilidad social empresarial.

Mientras que entre otros puntos, se cayó la repatriación de capitales y medidas de transparencia, como que los Tribunales Tributarios Aduaneros publicaran todas sus sentencias.

Tanto para el Gobierno, para el oficialismo y el empresariado, el gusto del paso de la reforma por la comisión de Hacienda y por la Cámara fue positivo. Sin embargo, una gran parte de la oposición criticó su avance con el respaldo de la DC.

¿Pero qué sabor dejó ex expertos tributarios su paso en su primer trámite legislativo?

Para Ignacio Gepp, director de Tax Advisory de Puente Sur, “si bien hay cosas que se fueron perdiendo en el camino producto de la negociación política, lo que queda y lo que se le entrega al Senado es una reforma que con más o menos acentos es pro inversión, pro crecimiento y tiende hacia un sistema tributario más simple”.

En ese sentido, valoró que “hay cosas que esta reforma ordena como es el régimen PYME y otras donde viene a llenar vacíos como lo es la aplicación de IVA a ciertos servicios digitales”. Asimismo, destacó que la reforma “contribuye a democratizar el acceso a la justicia tributaria a través de la Dedecon (defensoría del contribuyente)”.

Álvaro Moraga, abogado de Moraga & CIA., dijo que su paso de un año por la Cámara dejó un sabor “agridulce. Amargo, al ver que tuvo que transcurrir más de un año para recién avanzar en algo que ya debió haber sido ley. Pero se debe mirar el vaso medio lleno, y aplaudir la esperanza que se genera de que en pocos meses el Senado ratificará todo lo obrado en este tiempo”.

El abogado enfatizó en lo importante que “el núcleo de la modernización está en la integración y consecuente simplificación. Y la clase política lo entendió. Un gran avance”.

En tanto, Juan Pablo Cabello, abogado de Cabello Abogados Tributarios, dijo que la reforma en este año “tuvo modificaciones rescatables, tales como régimen potenciado a las Pymes, ajustes a la normas antielusión, limitación a las operaciones back to back, contribución del 1% a proyectos en regiones, mayores recursos para digitalización del SII, entre otros”.

No obstante, reparó en que “sigo haciendo notar que resulta relevante lo que no se incorporó en el proyecto, y que seguirá siendo objeto de discusión permanente. Me refiero al aumento del impuesto al diésel, limitación a las exenciones para las ganancias de capital, aumento de la tasa máxima del impuesto a las personas, mejoramiento al royalty minero, impuesto al azúcar, entre otros tópicos”

Christian Blanche, abogado de Tax Advisors, planteó que “nos preocupa la nueva norma especial antielusiva sobre retiros desproporcionados ya que afecta a las empresas familiares”. Pero el experto destacó que “se mejora el sistema de tributación de las grandes y medianas empresas, con la aprobación de la integración y la solución al peaje que deben pagar las pequeñas empresas (Pymes) para acogerse al sistema de tributación simplificado”.

Por último, Claudio Bustos, abogado socio de Bustos Tax & Legal, indicó que “lo más destacable es que se haya aprobado, hasta ahora, la integración del sistema de impuesto a la renta. Ello, además de contribuir enormemente a simplificar el sistema, eliminará también las inequidades horizontales existentes en la actualidad”.

Sin embargo, Bustos dijo que “me parece lamentable que no se haya aprobado en la Comisión la nueva repatriación de capitales del exterior, porque habría permitido contar con una recaudación en el corto plazo, y habría significado una oportunidad para aquellas personas que no se acogieron a la amnistía del 2014”.

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