El miércoles se desarrolló el primer acercamiento público entre el movimiento liderado por Soledad Alvear, Comunidad en Movimiento, y el encabezado por Mariana Aylwin, Progresismo con Progreso. Ese día, defendieron el modelo de la Concertación y anunciaron una coordinación política con miras a las elecciones municipales.

En entrevista con El Líbero, la ex ministra Alvear es clara en desechar la opción de crear un partido político, pues asegura que la gente está «hastiada de los mismos rostros» y de la «forma en que se está haciendo política». También, mira con distancia el camino que ha tomado la Democracia Cristiana en la oposición.

Y expresa una visión más crítica ante el debate que se generó, entre el Partido Comunista y el gobierno, por las 40 o 41 horas de jornada laboral. De hecho, tilda esa discusión de «populista». Los próximos pasos de Soledad Alvear ya están claros: terminar de establecer la coordinación con PCP para definir las regiones que recorrerá junto a Mariana Aylwin.

-Hace unos días se desarrolló el primer acercamiento público entre Progresismo con Progreso y Comunidad en Movimiento, ¿esa coordinación se inicia con miras a la creación de un partido político?

-No, nosotros somos dos movimientos y lo que hemos resuelto es realizar una coordinación política manteniendo la independencia, pero trabajando temas, seminarios y cuando tengamos posturas bien fundamentadas respecto a propuestas de políticas públicas u otras las vamos a dar a conocer. Ese es el tipo de coordinación que nosotros buscamos, no es la política tradicional de que nos juntemos para llevar candidato. Estamos trabajando mucho más en los temas de contenido. Tenemos muchas cosas en común, una inspiración en el humanismo cristiano, la defensa irrestricta de la dignidad humana en cualquier circunstancia o cualquier régimenNosotros aspiramos a romper la polarización que existe en nuestro país y si en las próximas elecciones municipales o parlamentarias siguientes hay personas independientes que comparten estos principios y valores, los apoyaremos.

-Pero ustedes dicen que van a apoyar a candidatos, ¿eso no implica crear un partido?

-No, van a postular como independientes, no implica generar un partido.

Nosotros aspiramos a romper la polarización que existe en nuestro país».

-El que no se forme un partido, ¿no dificultad las opciones de que un candidato respaldado por los movimientos salga electo?

-La gente está tan decepcionada de los partidos políticos que quienes vayan como independientes, que cuenten con apoyo más amplio, van a tener probablemente resultados buenos. La gente está hastiada de los mismo rostros, de la forma en que se está haciendo política.

Tenemos que ser capaces de respetarnos, no descalificarnos, tener un tono, una forma de trabajo que es fundamental poder retomar. Veo que lamentablemente esto no está ocurriendo».

-Ustedes valoraron la figura del ex ministro Andrés Velasco, ¿la idea sería tender puentes hacia Ciudadanos?

-Insisto, en este momento no estamos en definiciones de propuestas de candidaturas. Primero los principios, las propuestas, una política como principio fundamental para nosotros es crear una política moderna con contenido y proyecto de futuro dentro del gran espacio del centro como una vocación de alternativa. Creemos en los diálogos, en los acuerdos, en la amistad cívica, en abordar las temáticas que hoy son urgente. Es el trabajo que nosotros queremos hacer. Veamos las ideas y principios. Y si personas comulgan con estas ideas y principios, veremos en cada momento en qué van y qué aspiran.

-¿Y la proyección de acercamientos con Ciudadanos a corto plazo? Por ejemplo las municipales.

-Hemos conversado, mantenemos diálogo y queremos seguir creciendo y que ojalá muchas personas que no se sientan representadas con los partido políticos puedan sumarse a este proyecto, que tiende a buscar romper esta polarización y esta fragilidad en las propuestas públicas que ni siquiera tienen respaldo técnico. El mejor ejemplo son las 40 o 41 horas de jornada laboral, ninguna de las dos tiene sustento técnico. No han hecho ningún estudio para ver cuáles son los efectos, qué significaría esto, qué otras medidas hay que tomar, nada. Si esto implica flexibilidad laboral, nada. Por ganarse una carrera comunicacional están resolviendo temas que son sustantivos en una época que hay una situación económica súper delicada, con que hay una guerra comercial entre Estados Unidos y China,  y frente a la revolución tecnológica. Ningún contexto se considera. Eso a mi juicio refleja un populismo que es dramático porque evidentemente quién no va a querer trabajar menos horas, eso es obvio. Hagamos las cosas responsablemente.

Por ganarse una carrera comunicacional están resolviendo temas que son sustantivos en una época que hay una situación económica súper delicada».

-¿Ese populismo también lo refleja el gobierno?

-Por supuesto, no tiene un respaldo técnico, ninguna propuesta se realiza en función de lo que están recogiendo a través de los medios de comunicación o de las encuestas. Si lo han estudiado muestren cuáles son los estudios, no los hay. No es que esté en contra, me encantaría saber qué efectos tiene para el país en un contexto político, global en el mundo y en el Chile de hoy. Tomemos las cosas en serio, no vaya a ser que después tengamos más problemas en el mundo laboral por tomar una decisión que no se ha estudiado.

-¿Cómo ve que el Partido Comunista esté liderando ese debate? Al final ejerció presión para que el proyecto del gobierno también disminuyera las horas de la jornada laboral.

-Es un gobierno que tiene mucha popularidad, pero independiente de la popularidad, los líderes políticos deben ser capaces de conducir y para eso uno tiene que tomar decisiones bien fundamentadas. Aquí hay una escala de situaciones que se han producido, pero independiente que el proyecto venga del diputado A,B, C o D de cualquier partido político, lo que corresponde es liderar propuestas serias. Cuando se sigue una política basada en encuestas es demasiado complejo para los países. De eso tenemos que cuidarnos.

-¿Al gobierno le faltó mayor fortaleza o destreza para no haber cedido?

-Ya dije lo que tenía que decir respecto de eso.

«Me preocupa que sigamos teniendo una definición polarizada en la cual van a existir acuerdos de políticas de poder»

-¿Considera que ha funcionado la vía de «oposición constructiva» de la Democracia Cristiana? Durante los últimos meses ha optado por tener un camino propio e independiente.

-No sé, yo todavía percibo una división. Hay que ver cómo se van a desarrollar las definiciones que más adelante van a ir tomando respecto de las opciones municipales y parlamentarias. Es bien importante una actitud dialogante, eso lo hemos compartido siempre. Me preocupa que sigamos teniendo, como horizonte, una definición polarizada en la cual van a existir acuerdos de políticas de poder. Y los acuerdos políticos y electorales tenemos que ver cómo se realizan. Habrá que ver qué es lo que viene a continuación.

-En ese sentido, ¿considera que la DC podría converger con los partidos que formaron la Nueva Mayoría? ¿Se puede volver a izquierdizar?

-Insisto, hay que ver cómo se van a desarrollar las próximas elecciones y si se está llevando adelante una definición que agrupe a toda la oposición versus el gobierno, y si en esa oposición van a estar todos, a mí no me interpreta.

Noto que existe un clima de polarización en Chile que no viene de las dos últimas semanas, viene de bastante antes. Eso es extraordinariamente preocupante».

-El jueves la DC respaldó la reintegración y ustedes han apelado a la política de acuerdos. ¿Valora que la colectividad sea capaz de sentarse a conversar con el gobierno?

-En el país hay que tomar grandes definiciones respecto a lo que queremos hacia el futuro. En ese contexto, a nuestro juicio es fundamental que exista coincidencia en un objetivo, por ejemplo, no puede ser que el tema de los derechos humanos sea algo que se relativice, no puede la democracia relativizarse en función de objetivos electorales. Si queremos preservar una democracia sana y poder ir avanzando como país es fundamental que tengamos presente aquellos objetivos.

-Esta semana se percibió luego de que se vetara el ingreso de los asesores y subsecretarios a las comisiones legislativas. ¿Se había visto un escenario con la crispación de ahora?

-Noto que existe un clima de polarización en Chile que no viene de las dos últimas semanas, viene de bastante antes. Eso es extraordinariamente preocupante. La gran mayoría del país no quiere vivir en un Chile polarizado, quiere que seamos capaces de construir. Si bien podemos tener diferencias que son completamente legítimas entre las distintas visiones, tenemos que ser capaces de respetarnos, no descalificarnos, tener un tono, una forma de trabajo que es fundamental poder retomar. Veo que lamentablemente esto no está ocurriendo.

-¿En este ambiente polarizado la DC puede ejercer un rol de bisagra para calmar los ánimos?

-Estamos en un movimiento distinto a la Democracia Cristiana, eso pregúnteselo a la Democracia Cristiana.

Acusación constitucional contra Cubillos: «Me gustaría que cualquier decisión que se tome sea fundamentada»

-¿Este ambiente polarizado podría ser consecuencia de que el Partido Socialista esté impulsando una acusación constitucional contra la ministra de Educación?

-Te insisto, son temas coyunturales. Me gustaría que cualquier decisión que se tome sea fundamentada y seria.

-¿Entonces no comparte la acusación contra la ministra Cubillos?

-Insisto, soy partidaria de las acusaciones constitucionales, es un mecanismo que está contemplado en nuestra Constitución, siempre que sean serias, responsables y bien fundamentadas. De lo contrario, estas instituciones pueden terminar chacreándose y eso perjudica a la democracia.

-Desde el año pasado hasta ahora se intentó con el fiscal nacional Jorge Abbott, los ministros de la Corte Suprema y se esbozó esa opción con el ministro Chadwick…

-Ya te di mi opinión respecto de esto.

-¿Cómo ve el escenario presidencial? Ya hay varios nombres de la centroizquierda, pero ninguno está posicionado en las encuestas.

-Falta bastante tiempo, hay una elección municipal entre medio. Habrá que ver cómo se va desarrollando. En política una semana puede ser un siglo, así que no hay que mirar como descartadas unas u otras opciones. Siento que ojalá esto se siga desarrollando en una convivencia democrática que sea buena en el tono, en la forma y en el contenido.

-¿Le gustaría que se volviera a posicionar una figura como la de Carolina Goic?

-No voy a dar ningún nombre.

-Una de las críticas que ha surgido es que la imagen de la ex Presidenta Michelle Bachelet le hace sombra al surgimiento de nuevos liderazgos. ¿Considera que su figura aún permanece vigente?

-Es una figura potente y está en un cargo internacional relevante, así que evidentemente tiene un peso. Pero habrá que ver.

/Entrevista da Javiera Barrueto para El Líbero

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